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martes, 16 de agosto de 2022

Presentación libro El congreso de Abalos, de Eduardo Nocera, 28 y 29 de Julio, Solares de Artigas, Curuguaty y Asunción

Presentación del último material del Historiador, profesor Eduardo Nocera, títulado: “Artigas y el Congreso de Abalos”. En esta oportunidad el autor visito Paraguay para acercarnos esta increíble investigación que cuenta con 600 páginas entre las cuales presenta documentación inédita, una decenas de planos y mapas originales, cuadros comparativos, etc. de gran valor que nos aproxima a esa etapa final de 1820.

Reconocer este legado y la vigencia de la memoria histórica del Artiguismo es parte de la memoria de los pueblos, y muy especialmente un tesoro altamente significativo a la profundización e integración historiográfica sobre la región que merece reconocerse, difundirse, propagarse y celebrarse.
 
Queremos agradecer tan emotivas jornadas a todos los que hicieron posible y apoyaron a 3 Millones py en esta gira de Nocera 2022: Cónsul de la República Oriental del Uruguay Cecilia A.Lima, el diplomático oriental sr Martin Lorieto,  a Marcos de la Asociación de Ex Alumnos de la Escuela, el historiador paraguayo, arquitecto Jorge Rubiani, a la artista y militante afro del Cambacua Correntino Gabriela Caballero de la cofradía San Baltazar, a la directora de la escuela Artigas en Asunción, Maria Jose Volpe y su plantel docente,  al sr intendente de Curuguaty Walter Ramírez,  el Colegio Nacional Gral. José Gervasio Artigas y su directora Laura Duarte, al pte del Club Gral Atigas, sr Roberto Fuigueredo y su equipo, a los descendientes de los lanceros de Artigas de la comunidad Santo Rey Laurelty, a las familias Ortiz, Pereira, Baez, y por último a los anfitriones del grupo en la gira, nuestros compañeros Roberto Schiappapietra su sra. Andrea Soledad Morel y en Curuguaty la gestión del periodista y activista artiguista Fito Dalmao que coordino en Curuguaty dicho evento.
 

 
 




Saábado 30


  

 

 

 

 

 

 

 

 

 















 


















jueves, 21 de julio de 2022

201 AÑOS DE LA MUERTE DEL PADRE DE LA PATRIA, Fulgencio Yegros y Franco de Torres (1821, 17 de julio de 2021)

 

 

Su nombre significa Brillante, resplandeciente. Nació cerca de la aldea de Quyquyhó, en la estancia familiar Santa Bárbara, situada en el Departamento de Paraguari en febrero del año 1780.
Era hijo del teniente coronel José Antonio Yegros y de María Ángela Franco de Torres.
Se casó con Josefa Facunda Micaela Speratti Uriburu (1792-1861), y de la relación nacieron, en 1809 María Josefa, en el 14 Josefa Damasa Anunciación, en el 16, Anunciación, en el 1818, el 6 de Julio nace Romulo (destacado en el gobierno de Lopéz murió en batalla, Tuyuti, guerra guasú) y en el 20 meses después de su detención Angel Ignacio.
Su hermano, el capitán Antonio Tomás, fue otro de los grandes heróes padres de la patria.
Fulgencio logro que el Paraguay sea Independiente, fue el primer presidente de la Junta Superior Gubernativa, su historia y logros son conocidos En 1801 siendo militar de carrera, integró la expedición enviada al norte a reconquistar Coimbra de manos de los portugueses.
Participó activamente en la defensa del Río de la Plata durante las invasiones inglesas, ganando el respeto y la admiración de sus colegas.
En 1810, siendo Capitán, le fue encomendada la defensa del Sur (Costas del Paraná y Paso de Patria), afianzando los límites de la Provincia.
Con destacada actuación en las Batallas Paraguari (19 de enero de 1811) y Tacuary (9 de marzo de 1811) contra las tropas bonaerenses, dirigidas por Manuel Belgrano, intentando anexar la Provincia a la de Buenos Aires.
Fue de los pocos que quedó con mando de la tropa, siendo nombrado Gobernador de las Misiones.
Era el militar de más prestigio y su liderazgo en el Ejército era indiscutido
El TCnel Fulgencio Yegros, no pudo estar presente el día del golpe. Sin embargo, cumplió a cabalidad su parte, y en la noche del 16 de mayo apresó a todos los europeos de su jurisdicción, requisó las embarcaciones y emprendió la marcha hacia la Capital.
El Congreso del 17 de junio proclamó una Junta Gubernativa presidida por Yegros y compuesta asimismo por José Gaspar Rodríguez de Francia y Pedro Juan Caballero, Fernando de la Mora y el Presbítero Francisco Javier Bogarín.
El Congreso del 30 de setiembre de 1811, proclamó Cónsules a Fulgencio Yegros (lo que Artigas miraba con beneplácito) y junto a él a Rodríguez de Francia; cuyo mandato debía ser alternado cada cuatro meses.
Yegros era más militar que político, y su papel como cónsul de Paraguay fue marginado por Rodríguez Francia. Su mandato como cónsul fue del 12 de febrero de 1814 al 12 de junio de 1814. Después de su último mandato consular en 1814, Rodríguez Francia fue elegido dictador de Paraguay y Yegros se retiró de la vida pública a su finca. Confirmada la perpetuidad de Francia en 1816 luego de un intercambio epistolar entre ambos que disgustó a Artigas, éste se dispuso derrocar a Francia. Para ello urdió una conjura desde Santa Fe a través de un ciudadano paraguayo de nombre Francisco Antonio Aldao, a quiso encomendar la remisión de un pliego para Fulgencio Yegros. Debido a que Aldao se excusó de no conocer a Yegros, finalmente la envió a Manuel Atanasio Cabañas.
En la misiva, Artigas informaba a Cabañas que "iba a pasar a la República a tomarla" aclarando que "no ofendería a ningún paraguayo". Hablaba de poner en el poder a Cabañas y a Yegros, así como también mencionaba a Pedro Juan Cavallero.
El plan no prosperó, pero resulta difícil pensar que el Dr. Francia no tomó conocimiento del mismo, pese a que no ordenó represalia alguna en ese momento. Para entonces, la palabra de Artigas "era ley en todo el largo y ancho del antiguo Virreinato del Río de la Plata, con excepción del Paraguay y la ciudad de Buenos Aires" Así y todo sabemos que en junio de 1819 un grupo de personas fue detenida en la noche Asuncena por cantar coplas a favor de Artigas, documento que existe en el ANA, el dictador los hizo apresar y examinar bajo la fe del juramento para que declarasen cual había sido el cantor de la copla ofensiva a la quietud del Estado entre otras cuestiones más, esto indica que la ilusión Artiguista perduraba en el Paraguay, poco más de un siglo adelante en 1928 un investigador se lleva una sorpresa al encontrar unas composiciones en estrofas, descubre que de las mayúsculas de la composición firmada por Fulgencio resultaba el siguiente acróstico: AL AMIGO ILUSTRE DON JOSE ARTIGAS MILITAR VALIENTE y que el acróstico de la otra era: AL TRIBUNO PARAGUAYO FULGENCIO YEGROS DEL COMPAÑERO ORIENTAL. ¡Tratábase, nada menos que de una carta al destacado patriota Fulgencio Yegros para su amigo y de la respuesta de José Artigas a su compañeros de otros tiempos!. La letra de la composición era la misma que aparece en los documentos que le pertenecen en el Archivo Histórico en Asunción. Tambien Fernando de la Mora dedicó un interesante acróstico el gran Blandengue. El descubrimiento de los acrósticos fue un estímulo para estudiar las relaciones de Artigas con Yegros y de la Mora. Gracias a esa investigación se pudo seguir el hilo que permitió entrar y salir del laberinto formado por las noticias confusas acerca de los motivos que determinaron a Artigas a entrar en el Paraguay.
Artigas rechaza invitaciones de asilos en otros países, pues tenia en mente la Confederación de todas las provincias incluyendo al Paraguay. Las relaciones de Artigas con Yegros son las claves de la vinculación que el gran Demócrata mantenía con el Paraguay,
La amistad entre Yegros y Artigas databa desde los años 1808-7 al combatir juntos contra los ingleses en la batalla del Buceo y Cardal en costas de Montevideo. Algunos de los militares que combatieron , fueron Antonio Tomas Yegros, Vicente Ignacio Iturbe, Mauricio José Troche y Pedro Juan Cavallero, según Antonio Tomás, su hermano Fulgencio había sido gravemente herido en la espalda de un tiro y salvo su vida milagrosamente gracias al socorro en su asistencia brindado por el Blandengue Artigas, después de una operación quirúrgica en la cual se le extrae la bala por el pecho con una tijera y permanece convaleciente debido a la enorme pérdida de sangre. Los sobrevivientes descansan la Capilla de Las Piedras y Artigas los ayuda a retornar al Paraguay.
Desde ahí Siempre había mantenido afinidad y correspondencia.
Pasemos ahora a las estrofas de Fulgencio que son las mismas coplas por las que fueron detenidos aquel grupo de jóvenes.en 1819, estas decimas desarollaban un pensamiento que traslucía la idea de una antigua esperanza no lograda, la patria grande, decían así::
Aunque digas o no digas
lo que siente tu corazón:
repites el nombre de Artigas,
por salvador de nación.
Viva el general Artigas,
su tropa bien arreglada;
lejos de malas intrigas,
tiene la causa ganada.
La trágica muerte de Fulgencio según Francois (o Franz) Wisner de Morgenstern en el libro sobre el Dictador del Paraguay.
En Enero de 1820 el Dictador hizo bajar de su estancia a la capital, a Don Fulgencio Yegros y una vez en su presencia le notificó, que habiendo tenido aviso que hacía frecuentes reuniones de gente en la campaña dando carne con cuero sin permiso de las autoridades, haciéndose a estas sospechosas dichas reuniones, pues venían a coincidir con los rumores que circulaban sobre una alteración del orden y aunque no creía que fuera capaz de conspirar, había resuelto pedirle, para
evitar malas interpretaciones, que permaneciera en su casa, hasta tanto se esclarecieran mejor dichas denuncias. Yegros acató la orden del Dictador, habiéndole manifestado, que esas reuniones de paisanos no tenían otro objeto que festejar el año nuevo y el día de los Reyes, San Baltazar...
.....Iniciada la semana santa Francia hizo comparecer a sus dos secretarios,
Martínez y Patiño, como también a los Comandantes Rolón, Bejarano y Cañete, a quienes les
impuso de haber descubierto el plan revolucionario que se tramaba y cuyos hilos se estaban siguiendo desde hacía varios meses; que el plan se iba a iniciar con el asesinato del Dictador, de sus secretarios, y de los Comandantes y oficiales de guarnición, y que Yegros sería colocado por los revolucionarios al frente del gobierno provisorio ; y que por lo tanto era necesario
proceder sin pérdida de tiempo al arresto de todos los sindicados de conspiradores antes que llegara el día señalado por estos para la masacre (viernes santo)y que debería procederse sin contemplaciones de ninguna clase.
A las 11 de la noche de ese mismo día, se encontraban encarcelados 35 ciudadanos entre los cuales se contaban, Fulgencio Yegros, Comandante. Montiel y Caballero, ocho miembros más de la familia Montiel, cuatro de la familia Acosta, Dr. Baldovinos y su hermano, Olavarría, Noceda (padre e hijo) y dos hermanos Aroztegui. Al día siguiente, la población estaba alarmada con
todas las prisiones efectuadas, pero nadie se animaba a comentar en público lo que sucedía.......
De la campaña llegaban diariamente ciudadanos presos que se presumían conspiradores y los que estaban íntimamente vinculados con los cabecillas.
Al mes serían 178 los detenidos, seis meses después, en setiembre mientras la atención pública de la Capital se encontraba absorbida por la marcha del proceso de la conspiración y de las prisiones que se estaban efectuando continuamente, en septiembre de 1820 vino a sorprender la noticia de que S. E. el Señor "Protector", General Don José de Artigas se había presentado con su gente a las órdenes del Dictador y este se encontraba retenido en el convento de la Merced, a pocas cuadras.
La instrucción del proceso a los conspiradores siempre seguía lentamente y en los primeros días de Enero de 1821, empezaron los careos, porque muchos comprometidos negaban los cargos que sus mismos compañeros les hacían y entonces les aplicaban el castigo de azotes.
Este castigo se aplicaba hasta que confesaban los presos sometidos a él de los cargos que se les hacían. Para esto se había habilitado una pieza en el antiguo colegio de los jesuítas, que se encontraba a distancia de una cuadra de la cárcel. En dicha pieza, que se le denominaba "Cuarto de la Justicia", había un catre de madera a donde se colocaba al paciente boca abajo y atado de pies y manos, y los azotes se les aplicaba en las espaldas con un látigo grueso compuesto de lonjas
trenzadas de cuero vacuno; y el número de azotes que recibían nunca pasaba de 150 a 200, pues la mayor parte de los que eran sometidos a este sacrificio se desmayaban antes de llegar a los números citados.
El 3 de julio de 1821 cayó en poder de una patrulla de frontera de Corrientes un chasque con un papel dirigido al comandante Caballero, en el que le decía que le transmitiera a Yegros que tuviera confianza, que pronto recibiria ayuda. Este descubrimiento exasperó al Dictador quién ordeno al Cdte. Bejarano activara el proceso y que por todos los medios posibles indagara bien sobre la participación de los conjurados que se encontraban presos y que sin distinción de ninguna clase, el que no declarse la verdad, lo sometería sin consideraciones al "Cuarto de Justicia"
El chasque fué fusilado. El Comandante Bejarano tomó inmediatamente declaración a Yegros, Caballero, Montiel y otros más comprometidos, negando todos; declarando que no conocían nada de lo que se les imputaba. Bejarano les dió 12 horas de plazo para que declarasen la verdad
cuando se les volviese a llamar y en caso contrario les amenazó que serían sometidos al "Cuarto de Justicia". Al día siguiente se encontró al Comandante Caballero colgado, ahorcado, dicen que en el marco de la puerta de su celda dejo algo escrito, respecto a quitarse la vida antes que Francia lo haga .
Don Fulgencio Yegros insistiendo en su negativa fué llevado al "Cuarto de Justicia" y se le aplicaron
50 azotes sin haber declarado lo que se le exigía y los demás presos fueron conducidos al mismo lugar y bajo la tortura de los azotes, algunos declararon descubriendo a otros comprometidos en la conspiración y los cuales tuvieron en seguida, entrada a la cárcel.
El 17 de Julio por la mañana, una compañía de infantería se colocó frente al histórico "naranjo"(ubicado en la actual plaza Uruguaya?), lugar designado para los fusilamientos y al poco rato fueron conducidos con paso lento, 8 presos engrillados entre los cuales se encontraba Don Fulgencio Yegros, el Comandante Montiel y Don Juan Areztegui. Puestos los presos en una fila se les vendaron los ojos y enseguida fueron fusilados, habiendo quedado los cuerpos de estos infelices tirados en el suelo hasta la tarde cerca de la oración, que el Comandante Bejarano mandó avisar a las familias de estos para que los mandasen retirar para darles sepultura. La pluma de Molas describe con detalles el espectáculo que azoraba los ojos de los asunceños.
La señora de Don Fulgencio Yegros, Doña Facunda Esperati, en el acto que tuvo conocimiento del trágico fin de su esposo, mandó con una sirvienta a pedirle al Comandante Bejarano le permitiera retirar su cadáver para hacerle dar sepultura, no habiéndolo con seguido al momento, porque el Dictador había dispuesto que recién a la tarde se les permitiera a las familias de los fusilados retirar sus cadáveres y al solo objeto de darles sepultura, quedando prohibido se les velase. Al día siguiente, 18 de Julio continuaron los fusilamientos, El total de fusilados fueron 68 y el pueblo con esta masacre quedó consternado y nadie se atrevía ni siquiera a comentar los hechos.
Romulo Yegros tenía un año y nueve meses cuando su padre fue preso, y 3 años cuando su padre fue asesinado. Según detallo Paz el 14 de mayo de 1850 Rómulo visita al gran amigo de su padre, Don José Artigas en el Ybiray y este le obsequia un libro a modo de herencia llamado, “La conversación consigo mismo (1817), de Louis Antonie, el Marqués de Caracciolo” Artigas lo autografió y dedicó. En 1930, este ejemplar magníficamente conservado por la familia ilustre, es enviado al Uruguay por medio de Enriqueta Yegros, alumna de la escuela Solar de Artigas.
En importante ceremonia se lo entrega a la Biblioteca del Palacio Legislativo en la cual se conserva hasta la fecha.
Fulgencio Yegros, el gran independentista del Paraguay, hoy me quito el sombrero para homenajearte, te recuerdo ,te saludo, y no puedo evitar dejar de pensar que diferente hubiese sido todo!...

Presentacion del libro Artigas y el Congreso de Abalos, Eduardo Nocera , 28 y 29 de Julio

 

Queremos invitarlos la próxima semana a la presentación del último material del Historiador, profesor Eduardo Nocera, títulado: “Artigas y el Congreso de Abalos”. En esta oportunidad el autor visita Paraguay para acercarnos esta increíble investigación que cuenta con 600 páginas entre las cuales presenta documentación inédita, una decenas de planos y mapas originales, cuadros comparativos, etc. de gran valor que nos aproxima a esa etapa final de 1820.
Reconocer el legado y la vigencia de la memoria histórica del Artiguismo es parte de la memoria de los pueblos, y muy especialmente un tesoro altamente significativo a la profundización e integración historiográfica sobre la región.
Y siendo así, merece reconocerse, difundirse, propagarse y celebrarse.
Los esperamos!!
 



 

martes, 28 de junio de 2022

29 de junio de 1815, Declaración olvidada de la Independencia de los Pueblos Libres - Congreso de Oriente, primera Independencia


El Congreso de Oriente o Congreso de los Pueblos Libres o Congreso del Arroyo de la China, fue una asamblea convocada por José Gervasio Artigas en Concepción del Uruguay en dónde sabemos por varias cartas posteriores se realizó en el mismo la primera Declaración de independencia de toda dominación extranjera sobre los territorios que confirmaban la liga federal,  hace exactamente hoy 207 años.

Los asistentes eran representantes de todas las provincias que integraban la liga de los Pueblos Libres (Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba y la Banda Oriental), en el marco de un proceso emancipador y fundacional para la historia del federalismo, donde se consolidaron tempranamente los valores democráticos de soberanía popular, autonomía provincial y, como dijo Artigas, “Libertad en toda su extensión imaginable”.


Entre varios, uno de los aspectos notables del Congreso de los Pueblos Libres fue su sistema de elección de delegados, en primera instancia para una asamblea en Montevideo, pero suspendida ésta se lo consideró válido para el Congreso de los Pueblos Libres. Se regía por una notable circular en la que quedaba claro el voto universal, sin distinción de clases, "encargando muy particularmente que los ciudadanos en quienes la mayoridad de sufragios haga recaer la elección para diputados, sean inmediatamente provistos de sus credenciales y poderes, y se pongan con toda prontitud en camino".
El Reglamento enviado al Cabildo de Montevideo era explícito: "Los ciudadanos de cada departamento concurrirán desde las nueve de la mañana hasta las cinco y media de la tarde del día subsiguiente a la recepción de la orden de esta data, a las casas que indiquen los respectivos presidentes, a nombrar tres electores correspondientes a su distrito. El voto irá bajo una cubierta cerrada y sellada: y el sobre en blanco. En la mesa del presidente firmará todo sufragante su nombre en el sobrescrito, que también se rubricará por aquél, y un Escribano que debe serle asociado. El Escribano numerará y anotará los papeles entregados por los votantes echándolos en una caja, que concluida la hora se conducirá cerrada al Muy Ilustre Cabildo, el cual abrirá las cuatro sucesivamente, y cotejando en cada uno los votos con la numeración y anotación procederá al escrutinio. (…) Se pondrá muy particular esmero en que todo se verifique con la mayor sencillez posible, cuidando que el resultado sea simplemente la voluntad general".
Quizás pueda afirmarse que la esencia política del federalismo de entonces fuera el "sufragio universal" abierto a todos los que desearan expresar su voto, sin distinción de ninguna especie, tan opuesto al elitismo de las "clases decentes" del unitarismo. Así lo estableció el Reglamento de 1815; también las constituciones de los "Pueblos Libres" Santa Fe y Entre Ríos. Y lo admirable es que en aquellos tiempos el sufragio universal era una novedad absoluta en todo el planeta.
En el Congreso, como estaba planeado, se trató la política agraria y el comercio interprovincial y con el extranjero, resolviendo que se confeccionara un reglamento para el fomento de la campaña, poblada por inmensos latifundios que despoblaban y no explotaban las feraces pampas litorales. En cumplimiento de ello, Artigas sancionó el 10 de septiembre de 1815 el "Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus Hacendados", que fue la primera reforma agraria de Latinoamérica. Consistía en la confiscación de propiedades de "malos europeos y peores americanos", adversarios de la revolución patriota, para distribuirlas y así ser leales con las bases populares que constituían la fuerza del artiguismo.
 

Algunas conclusiones
Este Congreso, destacado por diversos autores como el “primer Congreso netamente federal de Hispano América”, habrá de señalar el apogeo político de Artigas.
En él aparecen expuestos, con meridiana claridad, dos de los principios que alumbraron su derrotero: independencia absoluta de todo poder extraño a estos territorios, organización institucional federal para las Provincias Unidas del Río de la Plata. Estos planteos, que colisionaban abiertamente con los designios políticos que sostenía el puerto de Buenos Aires, seguramente son los que llevaron a que este Congreso pasara desapercibido en la historiografía oficial.
Más información, Wikipedia
Fuentes: El Litoral, Infobae


Un puñado de ranchos, recibio a los diputados que votaron por la libertad de una nueva  Nación.