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viernes, 12 de junio de 2026

12 de Junio - Paz del Chaco. Los Voluntarios uruguayos en la Guerra - Expedientes de la fraternidad Oriental que sobrevivió a la misma.


ALAS, BARRO Y FRATERNIDAD:

 LOS VOLUNTARIOS URUGUAYOS EN LA GUERRA DEL CHACO


INTRODUCCIÓN: LA NEUTRALIDAD ROTA POR EL IDEALISMO Y EL RESCATE CONTRA EL OLVIDO

La firma de la paz que puso fin a la Guerra del Chaco constituye uno de los acontecimientos más trascendentes de la historia contemporánea del Paraguay. Cada 12 de junio se recuerda el sacrificio de miles de paraguayos y bolivianos que combatieron en uno de los conflictos más duros de América del Sur. Sin embargo, la memoria de aquella guerra también permite rescatar una historia menos conocida, pero profundamente conmovedora: la de los voluntarios extranjeros que, movidos por convicciones personales, vínculos afectivos o ideales de solidaridad continental, decidieron acompañar al Paraguay en los años decisivos del conflicto.

La historiografía oficial de la postguerra del Chaco ha tendido, durante décadas, a simplificar esta participación, reduciéndola a un puñado de nombres aislados y despojándolos de su profunda carga política, humana y social. El contingente de voluntarios uruguayos que saliò del pais para defender la soberanía paraguaya no estuvo constituido por aventureros fortuitos o mercenarios de la fortuna; fue, en realidad, una red colectiva, civil y militar profundamente incómoda para las estructuras de poder de la época. Su presencia, si bien numéricamente modesta, resultó simbólicamente profunda, representando una forma de fraternidad rioplatense que trascendió fronteras, gobiernos y coyunturas diplomáticas.

Mientras el gobierno de facto de Gabriel Terra en el Uruguay decretaba una estricta, fría y neutral diplomacia formal, decenas de orientales rompieron los moldes legales. Su fuerte arraigo ideológico —de matriz izquierdista, libertaria, católica comprometida o de militancia patricia tradicional— provocó que las autoridades montevideanas los catalogaran oficialmente en sus legajos como "desertores" o transgresores de las leyes de neutralidad. Al regreso de la contienda, en una Sudamérica que viraba rápidamente hacia el anticomunismo feroz y los preludios de la Guerra Fría, estos hombres y mujeres fueron víctimas de una amnesia selectiva institucional. Eran demasiado rebeldes para los manuales escolares tradicionales.

Hoy, al conmemorarse un aniversario más de la Paz del Chaco, este material unifica de manera científica e inalterable todas las piezas del rompecabezas histórico para rescatar la verdad del barro, del aire y del olvido. Detrás de los nombres célebres existió una comunidad idealista en pie de guerra que selló con sangre, letras, medicina y vuelo la hermandad inquebrantable de los pueblos de Uruguay y Paraguay.


BLOQUE I: LOS PRECURSORES CIVILES Y LA LOGÍSTICA EN LA SOMBRA

Mucho antes de que las escuadrillas regulares surcaran los cielos de Campo Grande o que las divisiones de infantería marcharan hacia el desierto chaqueño, la maquinaria de solidaridad uruguaya ya operaba en la vanguardia aérea solitaria y en las redes de abastecimiento.

1. Blas Cortés Oribe: El Primer Voluntario Internacional (1928-1929)

Historiadores de la aviación y cronistas contemporáneos de la época (como el célebre aviador Vicente Almandos Almonacid) consideran unánimemente a este piloto aviador civil uruguayo como el primer voluntario internacional en ofrecer su vida y su patrimonio para defender a la República del Paraguay. Su acción fue una manifestación temprana de solidaridad internacional que sirvió de antecedente directo a la movilización de la década de 1930.

Su movimiento no ocurrió en 1932, sino de manera temprana en 1928, impulsado por el fervor inmediato ante el denominado "Incidente del Fortín Vanguardia", aquel choque fronterizo violento que operó como el preludio directo de la conflagración total. Al enterarse de la inminencia de una guerra desigual para el Paraguay, Cortés Oribe actuó por pura convicción ética y espíritu de justicia.

  • El Vuelo de Vanguardia en Nave Propia: Despegó de forma espontánea desde Montevideo rumbo a Asunción pilotando su propia aeronave privada: un biplano de fabricación británica De Havilland DH.60 "Moth" con motor de 80 caballos de fuerza. Poseer, mantener y costear una máquina de esta envergadura en la década de 1920 era un lujo reservado exclusivamente a las clases altas de la sociedad oriental, lo que evidencia el altísimo estatus económico de Blas.
  • El Accidente Técnico: Al arribar a territorio paraguayo, su incorporación directa al frente sufrió un revés crítico al padecer un violento aterrizaje forzoso en el que su costoso aeroplano quedó completamente destruido. Esta pérdida patrimonial colosal la asimiló de su propio bolsillo sin pedir compensaciones. Mientras gestionaba desesperadamente en Asunción los medios para reparar la célula o conseguir otra máquina, la diplomacia continental enfrió temporalmente la crisis fronteriza, forzando su regreso a Montevideo.Periódicos paraguayos de finales de 1928 y principios de 1929 (como el diario El Orden) registraron la colecta ciudadana para reparar el avión averiado en el aterrizaje, así como la ceremonia de bautismo de la aeronave.
    Tras el Incidente del Fortín Vanguardia, la crisis bélica inmediata se desactivó de forma temporal en 1929 gracias a la mediación diplomática en Washington. Debido a que el conflicto no escaló a una guerra total ese año y a que el avión ya había sido reconstruido con fondos del pueblo paraguayo, Cortés decidió donar o dejar su aparato a disposición de las autoridades paraguayas. Una vez que los mecánicos de la Escuela de Aviación Militar en Campo Grande terminaron de reconstruir la estructura del biplano dañado, el fuselaje fue pintado y rotulado con el nombre de "Uruguay", consolidando un fuerte lazo de hermandad e intercambio cultural y militar entre ambas naciones.
    El avión ya no regresó a Montevideo. Se integró formalmente al inventario de las fuerzas aéreas del Paraguay, donde sirvió fielmente como avión de entrenamiento básico y de enlace, ayudando a preparar a la promoción de pilotos paraguayos que pocos años después combatirían formalmente en la Guerra. Aunque las circunstancias impidieron que participara en operaciones militares regulares, su iniciativa lo convirtió en un pionero absoluto. Este repliegue explica por qué las listas oficiales de la contienda de 1932 suelen omitir su nombre en los registros de campaña, relegándolo erróneamente al olvido.
  • Perfil Genealógico y el Peso del Linaje Patricio: Gracias al cruzamiento científico de archivos parroquiales y actas del registro civil, se determinó que Blas Cortés Oribe nació el 8 de marzo de 1904 en Montevideo, en la zona del Cordón, y falleció el 16 de septiembre de 1992 en Las Piedras, Canelones. Su árbol genealógico denota un linaje de primer orden histórico en la Banda Oriental: era hijo de la unión dinástica patricia que entroncaba directamente con el linaje de José Joaquín de Viana (primer Gobernador de Montevideo), la familia del general Manuel Oribe (expresidente y fundador del Partido Nacional) y el influyente clan colonial Ramírez Carrasco. Su ancestra directa, María Josefa Petrona de los Ángeles Ramírez Carrasco (nacida en torno a 1801), pertenecía a las familias criollas fundacionales de Montevideo, vinculada por sangre con el prócer José Gervasio Artigas. De su unión con Ignacio Abdón Oribe (hermano menor de Manuel) nació la descendencia (como Ignacio María Oribe Ramírez) que dio origen a la rama del aviador. Esta colosal herencia familiar explica con absoluta coherencia histórica su holgada capacidad económica para adquirir aeronaves y su impulso casi genético de volar de forma voluntaria a defender una nacion agredida.
  • Pionero de la Aviación Oriental: En Uruguay ya era una figura mítica por sus hazañas civiles. El 3 de noviembre de 1928, 4 semanas antes del incidente del fortin, con apenas 26 años, realizó un vuelo histórico de "circunvalación" recorriendo el interior del país en la ruta Montevideo - Aiguá - Lascano - Treinta y Tres - Melo - Rivera - Artigas - Salto - Paysandú - Fray Bentos - Mercedes - Rosario - Montevideo. Este raid lo catapultó a la fama pública por su resistencia y pericia técnica, completando exactamente 15 horas de vuelo efectivo a bordo de su inseparable biplano de Havilland Moth de origen inglés.(algunos medios refieren 24 hrs) En su madurez, estuvo intensamente envolvido en los albores de los servicios de taxi aéreo comercial en el Uruguay. (Mdeo. - Bs. As)

La foto muestra al mecánico y luego aviador Aldo Bernardonis a quien se le confió la preparación del avión en plenas funciones un día antes de la partida.
Blas se recibió en 1927 volando los aviónes del Centro Nacional y luego adquirió su propio avión Moth DH 60 (foto) en Buenos Aires trayendolo en vuelo. (en esos años aún no se matriculaban los aviones).
 

Certificado de Nacimiento - Bautismo 1904 

Boda 1923 y divorcio 1932 
Fotografía histórica del certificado de unión matrimonial de la familia de Blas Cortés Oribe, ilustrando el entorno aristocrático de la élite patricia oriental. 


Acta de defunción oficial de Blas Cortés Oribe, fechada el 16 de septiembre de 1992 en Las Piedras, Canelones, cerrando el ciclo biográfico del primer voluntario internacional 1992

2. Don Luis Thomasset, el frente silencioso de la logística clandestina

Rescate desde la Oralidad Familiar: 

Para situar en su justa dimensión histórica a Don Luis Thomasset (recordado con afecto a través de los testimonios de su descendencia, en este caso su nieto Pablo que custodia el acervo famiiar en el presente). Su participación se enmarca de manera verídica en el frente silencioso de la logística clandestina:

  • El Comercio de Mulas y la Conexión Africana: Antes del recrudecimiento de las tensiones, Don Luis Thomasset se dedicaba a una actividad comercial estratégica y muy particular: la exportación de mulas desde la isla de Madagascar, en África, hacia el Paraguay. El Chaco y las regiones orientales paraguayas constituían un terreno sumamente hostil para los équidos; los caballos comunes no soportaban las severas condiciones climáticas, las pestes locales y la escasez de agua del revuelto territorio chaqueño. Las mulas africanas, criadas en entornos de gran resistencia, se convirtieron en el motor de tracción animal indispensable para mover la artillería y las carretas de suministros. Existen registros fotográficos familiares custodiados por sus descendientes que confirman de manera fehaciente este colosal movimiento comercial.
  • Contrabando de Armas y Logística Clandestina (1932-5): Al consolidarse el conflicto y ante la postura diplomática restrictiva del gobierno uruguayo de Gabriel Terra, la red de Thomasset mutó hacia la acción directa. Separando la fría neutralidad oficial del Estado de la ferviente voluntad de estos colaboradores civiles, Don Luis Thomasset aprovechó sus aceitados canales comerciales fluviales, sus embarcaciones y sus contactos aduaneros en el Río de la Plata, y Parana etc para traficar y contrabandear armas y pertrechos militares destinados a abastecer los arsenales paraguayos. Utilizando sofisticadas maniobras de alteración de manifiestos de carga, tarjetas de importación y permisos de tránsito, burló de forma sistemática la vigilancia de las autoridades uruguayas. 
  • En Madagascar y en el Chaco junto a 2 caciques
De Don Luis Thomasset podemos acotar que su verdadera y legítima gloria histórica radica en haber sido un colaborador logístico civil en la clandestinidad, un engranaje fundamental de esa red invisible de retaguardia que permitió sostener materialmente la defensa del suelo paraguayo.

BLOQUE II: LAS ALAS ROJAS DEL CHACO — EXPEDIENTES DE AVIACIÓN MILITAR

Cuando la guerra estalló con fuerza en 1932, la participación uruguaya adquirió su dimensión más visible en la aviación militar paraguaya. Los pilotos que operaban sobre el Chaco debían enfrentar temperaturas extremas, tormentas de polvo, largas distancias sobre un bosque impenetrable, navegación puramente visual y el constante peligro del fuego antiaéreo enemigo. Su memoria se evoca con fervor cada 26 de julio (Día de la Aeronáutica Militar Paraguaya) y quedó sellada ante los ojos de la ciudadanía en el multitudinario Desfile de la Victoria en Asunción en 1935.

1. Teniente 1º P.A.M. H.C. Luis Tomás Tuya Martínez: "El Aviador de Dos Mundos"

  • Orígenes y Precisiones Cronológicas: Gracias al minucioso cruzamiento archivístico e historiográfico llevado a cabo, puedo decir que se han rectificado y aclarado las discrepancias de los catálogos tradicionales mediante los registros documentales de FamilySearch. Luis Tomás Tuya Martínez nació el 6 de julio de 1907 en el paraje Duraznito, dentro del departamento de Soriano, pròximo a Mercedes en Uruguay. Las actas militares y de formación de la Aeronáutica Militar uruguaya confirman que ingresó al Curso de Pilotaje de Tropa en la Escuela Militar de Aviación "Boiso Lanza" a finales de la década de 1920, registrándose formalmente el 23 de diciembre de 1928 y obteniendo su brevet de Piloto Aviador (Nº 26) el 15 de marzo de 1929 con el rango honorario de Cabo. La datación de este historial formativo guarda una perfecta y absoluta coherencia con su año real de nacimiento.
  • Identidad Cultural y Apodos en el Frente: Su presencia en el frente chaqueño estuvo imbuida de un fuerte arraigo popular y adopción lingüística por parte de sus camaradas, quienes lo conocían bajo dos apelativos profundamente significativos:
    • "Bichicome": Expresión de neta estirpe montevideana (derivada de la deformación del inglés beachcomber), utilizada de forma afectuosa (en el presente es despectiva) para resaltar su espíritu bohemio, andariego, indomable y profundamente solidario.
    • "Tuja": Modificación fonética y lingüística de su propio apellido en idioma guaraní, cuyo significado literal es "Viejo" o grande. Este sobrenombre denotaba el profundo respeto reverencial, la adopción cultural y el inmenso cariño que las tropas de tierra y los oficiales paraguayos sentían por el experimentado aviador oriental.
  • Hoja de Servicios y Campañas Operativas (1933-1934): Tuya se integró activamente a la Aviación en Campaña paraguaya de la mano de la 11ª Escuadrilla de Caza en 1933, pilotando inicialmente los cazas Fiat CR-20. Posteriormente, pasó a la Escuadrilla de Observación y Bombardeo, operando principalmente el célebre biplano de origen francés Potez 25 Nº 5 (bautizado con afecto por la tripulación como "Don Zoilo") y el Potez 25 Nº 13. Su récord de combate incluye misiones de altísimo riesgo de observación, reconocimiento, bombardeo y apoyo logístico documentadas en los partes de guerra:
    • 24 de mayo de 1934: Misión de socorro aéreo extrema sobre el Fortín Estigarribia, cercado estrechamente por las fuerzas bolivianas. Tuya, llevando como observador al Teniente 2º Alejandrino Martínez, realizó pasadas rasantes a baja altura bajo fuego enemigo concentrado para lanzar barras de hielo destinadas a la supervivencia de la guarnición sedienta. El día anterior, su compañero uruguayo Sánchez Leyton había sido gravemente herido en una acción idéntica.
    • 8 de julio de 1934: Misión de reconocimiento profundo y bombardeo masivo sobre el fortín boliviano de Ballivián, integrando una escuadrilla de cuatro Potez 25 bajo las órdenes del Capitán Isidoro Jara Cardozo. Tuya sorteó la densa cortina de fuego antiaéreo y el acoso de los cazas Curtiss Osprey y Hawk bolivianos a los mandos del "Don Zoilo".
    • 13 de agosto de 1934: Operación de apoyo táctico y cobertura aérea a la 6ª División del II Cuerpo de Ejército Paraguayo en su avance hacia Pucuiba (actual Nueva Asunción). Voló en una formación liderada por el Capitán Carmelo Peralta, llevando como observador artillero al Capitán Job Von Zastrow.
    • 8 y 9 de septiembre de 1934 (Batalla de Ysyropenda): Participación crucial en el hostigamiento y cerco al Cuerpo de Caballería del ejército boliviano al mando del Coronel David Toro. Tuya ejecutó ametrallamientos sistemáticos y bombardeos en picado a baja altura junto al Teniente 1º José Cándido Ríos. Por la precisión y el valor demostrado en este apoyo directo al II Cuerpo de Ejército, mereció una citación oficial de honor en el parte del Comando en Jefe con fecha del 28 de septiembre de 1934.
    • 5 de diciembre de 1934: Misión de exploración estratégica a los mandos del Potez 25 Nº 13, acompañando al Teniente Ríos para abrir, cartografiar y asegurar la ruta de avance de la 8ª División paraguaya en su mítica y penosa marcha hacia los pozos de Yrendague.
  • Destino Final en la Guerra Civil Española (1937): Fiel a sus convicciones internacionalistas y de defensa de la libertad contra el fascismo, Luis Tuya se trasladó a Europa tras el fin de la guerra chaqueña para unirse a las fuerzas de la Aviación Republicana durante la Guerra Civil Española (1936-1939). Con el rango de Teniente de Caza, se incorporó a la legendaria Escuadrilla Lacalle, comandada por Andrés García Lacalle, pilotando un caza biplano de fabricación soviética Polikarpov I-15, conocido popularmente como "Chato". Su destino final se selló el 16 de abril de 1937 en los cielos de Teruel. Durante un encarnizado combate aéreo sobre el municipio de Celadas, Teruel, España, el aparato de Tuya fue interceptado y abatido por el Capitán Ángel Salas Larrazábal, uno de los máximos ases de la aviación nacionalista, quien lideraba una escuadrilla de cazas alemanes Heinkel He-51. Tuya cayó heroicamente en suelo aragonés, quedando su figura unida para siempre a dos escenarios históricos distintos: el Chaco sudamericano y los cielos de España. En años recientes, una investigación científica y arqueológico-familiar liderada por su sobrino, Gabriel Tuya, localizó de forma exacta el punto de impacto en Celadas, recuperando los restos oxidados del fuselaje del avión, los cuales hoy descansan con honor sobre la bandera uruguaya. En la actualidad, el municipio de Celadas ha reivindicado oficialmente su memoria histórica, otorgándole el nombre del piloto uruguayo a una de sus vías públicas, un homenaje que se espeja en la ciudad de Asunción, cuya nomenclatura municipal de Asuncion lo honra con una calle que lleva su nombre. 

 
Primer planos del piloto mercedario Luis Tomás Tuya Martínez.
Registros iconográficos de campaña de Luis Tuya en las pistas de tierra de Campo Grande y los aeródromos avanzados del Chaco en mayo de 1933, posando junto a un caza Fiat CR-20 de la 11ª Escuadrilla (reproducida en la obra especializada del Lic. Antonio Luis Sapienza, La Contribución Italiana en la Aviación Paraguaya).
Planos técnicos originales de ingeniería aeronáutica y bitácoras de mantenimiento del biplano de observación y bombardeo Potez 25 utilizado por las "Alas del Chaco".
Captura fotográfica física del célebre aeroplano Potez 25 Nº 5 "Don Zoilo" estacionado en una pista rústica en pleno frente de operaciones.





Retratos fotográficos de juventud en la prensa del piloto mercedario Luis Tomás Tuya Martínez en Montevideo.

Evidencia arqueológica de la investigación familiar en Celadas, Teruel (España); fotografía de los restos recuperados del Polikarpov I-15 "Chato" de la Aviación Republicana abatido en 1937, descansando con honor sobre la bandera nacional de la República Oriental del Uruguay. 

Escuadron Lacalle en España

 

Polikarpov I-15, conocido popularmente como "Chato" 

 

Portada digitalizada del libro biográfico "Alma de pàjaro" de referencia sobre la trayectoria internacional del piloto mercedario.

  

2. Teniente 1º P.A.M. H.C. Ulpiano Benito Sánchez Leyton: El Héroe de Cañada Strongest

Junto a Tuya actuaría Ulpiano Benito Sánchez Leyton (cuyo orden de nombre de pila queda formalmente rectificado en este documento), el otro pilar fundamental de la aviación chaqueña. Ambos compartieron las misiones en el Chaco y las noches de Asunción. Nacido el 3 de abril de 1912, ingresó originalmente en Uruguay a la Escuela Militar de Aviación en el Curso de Piloto Aviador Militar de Tropa durante los años 1930-1931; sin embargo, no completó el curso en su patria, registrando un total de 29 horas con 56 minutos de vuelo regular.

  • Incorporación al Ejército Paraguayo: Su ingreso formal al Ejército Nacional de la República del Paraguay se efectivizó mediante el Decreto Nº 45.681 del 7 de diciembre de 1932, incorporándose directamente con el grado de Teniente 2º de Reserva "Honoris Causa". Previo a su despliegue en la Aviación en Campaña, completó su instrucción avanzada de vuelo bajo la tutela del Teniente Arsenio Vaesken y, posteriormente, del Capitán José M. Fernández, integrándose con rapidez a la Escuadrilla de Reconocimiento y Bombardeo a los mandos de los biplanos Potez 25.
  • La Gesta Inmortal del 23 de Mayo de 1934: Durante un vuelo de reconocimiento crítico sobre la zona de Cañada Strongest, Sánchez Leyton pilotaba el Potez 25 Nº 12, llevando como observador al Teniente paraguayo Job von Zastrow (citado en ocasiones en los partes como von Sastrow). La aeronave fue interceptada por una violenta e intensa cortina de fuego antiaéreo boliviano a menos de 100 metros del suelo. Sánchez Leyton fue herido de extrema gravedad en plena acción; a pesar de la profusa pérdida de sangre y de que el avión recibió más de 200 impactos de bala que destruyeron los mandos principales y el fuselaje, el piloto demostró un arrojo extraordinario logrando mantener la estabilidad de la máquina en un esfuerzo sobrehumano, asistido por von Zastrow, quien logró coadyuvar a guiar la nave de regreso a la base sin ser piloto diplomado. Ambos oficiales regresaron con vida y sobrevivieron milagrosamente. Por esta muestra extrema de pericia y valor, recibieron las felicitaciones oficiales del Comandante de la 8ª División, Coronel Félix Cabrera, asentadas solemnemente en la Orden del Día de la unidad.
  • El Incidente de El Carmen (Agosto de 1934): Ya de regreso en el servicio tras restablecerse de sus severas heridas, Sánchez Leyton es citado por el Mayor Leandro Aponte en sus crónicas de campaña. Realizando un reconocimiento táctico sobre el sector de El Carmen, la aeronave agotó por completo el combustible debido a las maniobras de evasión. Operando sobre la retaguardia de las divisiones paraguayas dependientes del II Cuerpo de Ejército al mando del Coronel Rafael Franco (a quienes señalizaba las rutas mediante mensajes lastrados), Sánchez Leyton realizó un aterrizaje forzoso ciego en los densos y cerrados montes aledaños a su aerobase. El Mayor Aponte inmortalizó la acción escribiendo: "Con la pericia del charrúa y un poco de milagro, salvaron la vida sus tripulantes". Esta hazaña colectiva del 1er Grupo de Aviación en Campaña mereció una citación oficial de honor el 26 de septiembre de 1934.
  • El Combate Aéreo de Algodonal (10 de Enero de 1935): Participó en uno de los pocos encuentros de combate aire-aire de la contienda. Integraba una formación de tres Potez 25 bajo el mando del Capitán José María Fernández con la misión de dar cobertura al II Cuerpo de Ejército. La distribución de las tripulaciones de aquella escuadrilla histórica fue la siguiente:
    • Potez 25 Nº 12: Capitán José María Fernández (Comandante de Escuadrilla) y Capitán José Cándido Ríos.
    • Potez 25 Nº 10: Teniente 2º Homero Duarte y Teniente 1º Héctor Vallejos.
    • Potez 25 Nº 9: Teniente 1º "H.C." Ulpiano Benito Sánchez Leyton y Teniente 1º Juan Amarilla Ortiz.
    Durante el combate contra los cazas bolivianos, el Potez Nº 9 de Sánchez Leyton recibió siete impactos directos de ametralladora sobre el capó que perforaron el tanque de aceite en pleno vuelo. Con el motor perdiendo compresión y la visibilidad obstruida por el fluido, el piloto uruguayo ejecutó un aterrizaje forzoso magistral en una planicie despejada del frente. Tras una reparación de emergencia in situ realizada en la noche por el mecánico Juan Zavala Spika, Sánchez Leyton y Amarilla Ortiz despegaron al amanecer y condujeron la máquina a la base de Picuiba al día siguiente.
  • Postguerra, Condecoraciones y Trágico Final: Concluida la guerra, Sánchez Leyton regresaró a Montevideo el 18 de octubre de 1935. Casi un año después, fue condecorado con la Cruz del Chaco por su brillante comportamiento en la misión de Cañada Strongest, y mediante el Decreto Nº 5.707 del 9 de octubre de 1936, el Estado paraguayo le otorgó formalmente la Ciudadanía Paraguaya Honoraria. En abril de 1936 reingresó a la Aeronáutica Militar uruguaya con el rango de Sargento 1º, revalidando su brevet paraguayo y graduándose en diciembre de 1942 en la primera promoción de oficiales de la Escuela Militar del arma de Aeronáutica con el grado de Alférez. El destino final de este gigante de los cielos estuvo marcado por una cruel ironía: tras haberse jugado la vida bajo el fuego antiaéreo en el Chaco, el ya Teniente 2º Ulpiano Benito Sánchez Leyton perdió la vida en un luctuoso accidente de aviación el 11 de septiembre de 1946 a las 15:00 horas, junto a su acompañante, el Sargento Asimilado César Bianchi. Su aeronave, un Curtiss "Falcon" SNC-1 Nº 208 perteneciente a la Dirección General de Talleres, Almacenes Generales y Servicios, se precipitó a tierra debido a las inclemencias climáticas en las cercanías de la Estación Quebracho, en el Departamento de Paysandú, Uruguay. Su acta de defunción oficial registra su fallecimiento a los 34 años de edad en cumplimiento del deber técnico en su patria. Al igual que su entrañable camarada Tuya, la ciudad de Asunción honra de forma permanente su sacrificio, designando con el nombre de Benito Sánchez Leyton a una calle del tradicional barrio San Vicente, ubicada a escasos 400 metros de la intersección de las avenidas General Santos y José Félix Bogado.

 Fotografía de estudio oficial del Teniente 1º P.A.M. Ulpiano Benito Sánchez Leyton posando con prestancia vistiendo su uniforme reglamentario de Oficial del Ejército Paraguayo

  Registro documental oficial, expediente de la sanidad militar uruguaya y acta de defunción de Ulpiano Benito Sánchez Leyton expedida en Montevideo, certificando su deceso trágico por accidente de aviación el 11 de septiembre de 1946 a las 15:00 horas.

 


BLOQUE III: EL FRENTE TERRESTRE — INFANTERÍA Y UNIDADES DE CHOQUE

La contribución uruguaya no se limitó al espacio aéreo. Existieron combatientes de tierra que marcharon a pie junto a los soldados de infantería paraguayos, cuyo sentido del honor moral y su intrepidez en las operaciones de infiltración les ganaron el respeto del Alto Mando.

1. Teniente 2º Enrique Luis Rogberg Balparda: El Único Oficial de Tierra

  • Filiación, Identidad y Cruzamiento Científico: Gracias a las investigaciones heráldicas y documentales basadas en sus expedientes de la década de 1940, se determinó con precisión absoluta la identidad de este voluntario terrestre: nació en la ciudad de Montevideo el 14 de noviembre de 1904, fue bautizado doce días después, el 26 de noviembre, en la parroquia de San Juan Bautista. Era hijo legítimo del matrimonio constituido por Carlos Enrique Andrés Rogberg Ubrika y Elena Asención Balparda Salvañach.
  • Renuncia a los Privilegios y Postura Ética Radical: Rogberg Balparda era un hombre de vasta cultura, sólida posición intelectual y desahogo económico en Montevideo. Al estallar las hostilidades, tomó una decisión de una estatura moral extraordinaria: renunció expresamente a su carrera, posición y sueldo en el Ejército Uruguayo para marchar al frente sin ataduras legales ni institucionales y salvaguardar la diplomacia de su país. El periódico católico uruguayo El Amigo: Del Obrero y del Orden Social, en su crónica del sábado 6 de agosto de 1938, lo definió de forma conmovedora como un "pacifista de corazón" que, no obstante, comprendió que la justicia continental exigía la defensa material y armada del suelo paraguayo agredido.
  • Campaña en el Infierno Verde: Desarrolló sus servicios en el frente terrestre y fue identificado por las fuentes como uno de los principales oficiales uruguayos en la guerra. Rogberg marchó voluntariamente a la primera línea de fuego en el Chaco Boreal, constituyéndose en el único oficial uruguayo del contingente terrestre con el rango efectivo de Teniente 2º, ejerciendo el mando directo de tropas en el heroico Regimiento de Infantería Nº 17 "Chaco Borja" (RI 17). Su rasgo más notable y puro fue su inquebrantable rechazo a recibir jerarquías honorarias o preseas materiales en vida: rehusó sistemáticamente los galones superiores o medallas paraguayas que el gobierno le ofrecía, eligiendo deliberadamente combatir, sufrir las privaciones de la sed y arriesgar su existencia como un oficial consustanciado e igualado en el fango con los campesinos guaraníes. Finalizada la guerra, su posterior radicación en Paraguay demostró que la experiencia chaqueña no fue un episodio pasajero sino una transformación permanente de su vida: se estableció definitivamente en el radio de la histórica ciudad de Concepción, Paraguay, donde dejó una respetada descendencia. Su memoria institucional ha sido rescatada en años recientes gracias a las iniciativas coordinadas por la Embajada de Uruguay en Paraguay y el ministerio de relaciones exteriores paraguayo, haciendo justicia histórica a su figura en el Compendio Geográfico e Histórico binacional.
  •  Recorte de prensa de la Hemeroteca Oriental correspondiente al periódico católico El Amigo de Montevideo (Edición del 6 de agosto de 1938, rescatado del portal digital Anáforas), que contiene el retrato fotográfico de primer plano de Enrique Luis Rogberg Balparda y la crónica detallada de su renuncia a los galones.

2. El Capitán Alberto Flores y los "Guerrilleros de la Muerte"

Para desenredar de manera definitiva los relatos orales imprecisos y las recurrentes confusiones que circulan habitualmente en las redes sociales, se aclara con absoluto rigor documental la identidad, situación legal y naturaleza real del despliegue de Alberto Flores en el frente:

  • Identidad y Perfil de Alberto Flores: El Capitán uruguayo Alberto Flores representó la faceta más combativa, audaz e implacable de la resistencia terrestre, desmitificando por completo cualquier vinculación con el arma aérea.
  • Situación Legal en Uruguay: Debido a su abierta e irrevocable determinación de quebrar los moldes de la neutralidad oficial impuesta por Montevideo, Flores fue declarado formalmente como desertor y perseguido políticamente por el régimen de facto de Gabriel Terra por violar las leyes de neutralidad diplomática decretadas para el estuario del Plata.
  • Participación Real en el Frente (1932-1935) y la Unidad: Al cruzar clandestinamente la frontera, Flores se integró con el rango efectivo de Capitán del Ejército Paraguayo a una de las unidades de asalto más temidas, feroces y legendarias de la estructura militar: los "Guerrilleros de la Muerte".
  • Naturaleza de la Unidad y Misiones: Lejos de ser una banda irregular o una partida civil fortuita, los "Guerrilleros de la Muerte" constituían una unidad de élite de infantería regular. Operando bajo la estricta, férrea y técnica supervisión táctica del célebre oficial de carrera, el Mayor Arturo Bray, esta división especializada ejecutaba de manera sistemática las misiones de máxima peligrosidad en la vanguardia: incursiones profundas en territorio enemigo, infiltración nocturna tras las líneas bolivianas y la limpieza manual de fortines hostiles en condiciones extremas del monte chaqueño, escenarios donde las probabilidades estadísticas de supervivencia eran prácticamente nulas.
  • Trayectoria Post-Chaco: Fiel a su indomable mística revolucionaria, antifascista e internacionalista, tras decretarse el cese de fuego en el Chaco en 1935, el Capitán Flores se trasladó de inmediato al continente europeo para combatir el ascenso del fascismo en las trincheras de la Guerra Civil Española, extendiendo su saga de combatiente de la libertad en escenarios globales.

BLOQUE IV: EL FRENTE SILENCIOSO — SANIDAD, LOGÍSTICA CIVIL Y COMITÉS SOLIDARIOS

El soporte humanitario en la capital paraguaya y las colectas clandestinas organizadas constituyeron el pulmón logístico y vital que mantuvo con vida al contingente y asistió con dignidad a los caídos que retornaban del frente de operaciones. En este tejido de contención moral y civil, las delegaciones extranjeras y las familias de intelectuales residentes en Asunción jugaron un rol vertebrador, transformando el dolor de la contienda en un espacio de profunda resistencia cultural y diplomática.

1. Carmen Urioste Lema y el Dr. José Arturo Fernando Abente Haedo

Esta pareja real constituyó uno de los pilares más conmovedores, románticos y heroicos de la sanidad militar binacional.

  • Orígenes y Perfil del Dr. Abente Haedo: Nacido el 12 de marzo de 1893 en la ciudad de Asunción, José Arturo Fernando Abente Haedo era un destacado médico cirujano y militar paraguayo. En la década de 1920 se radicó en la ciudad de Florida, Uruguay, donde su impronta social fue tan profunda que él fue quien introdujo e impuso los colores rojo y blanco para la camiseta oficial de la selección de fútbol de Florida. Asimismo, ejerció como delegado oficial paraguayo en Montevideo durante el desarrollo del primer Mundial de Fútbol de 1930.
  • Carmen Urioste Lema y el Matrimonio: Nacida en Montevideo el 11 de mayo de 1897, Carmen pertenecía a una rancia estirpe patricia del interior uruguayo, siendo descendiente directa del acaudalado hacendado del departamento de Florida, Santos Lope Urioste Montaño. Carmen y el Dr. Abente Haedo contrajeron nupcias en Montevideo en el año 1923, concibiendo dos hijos (un casal), sufriendo la desgracia de que el varón nació sin vida.
  • Despliegue Heroico en el Chaco: Al estallar el conflicto en 1932, el Dr. Abente Haedo marchó de inmediato al frente para servir en la primera línea de la Sanidad Militar paraguaya. Su esposa uruguaya, Carmen Urioste, lejos de refugiarse en las comodidades de Montevideo, lo acompañó con una valentía espartana al propio teatro de operaciones chaqueño, alistándose formalmente como enfermera voluntaria. Pasó meses curando heridos bajo las carpas de campaña, organizando la compleja alimentación de las guarniciones y asistiendo espiritualmente a los heridos, convirtiéndose en una de las figuras femeninas extranjeras más respetadas de la sanidad en campaña. Carmen Urioste falleció décadas después, el 2 de febrero de 1979, habiendo dejado una huella indeleble de patriotismo continental. Su esposo, el célebre doctor, falleció en Uruguay el 6 de julio de 1974.
  • El Legado Postguerra y el Documento de Pando (1938): Concluido el conflicto, el Dr. Abente Haedo continuó prestando servicios internacionales de alta complejidad. Un registro oficial de migración atestigua su presencia en Puerto Hamburgo, Pando, Bolivia, en el año 1938. Este hito documental posee una sólida coherencia histórica: julio de 1938 fue el momento exacto de la firma del histórico Tratado de Paz, Amistad y Límites entre Bolivia y Paraguay, y en septiembre de ese año se creó el departamento boliviano de Pando. Puerto Hamburgo, un enclave fluvial estratégico sobre el río Beni en plena cuenca amazónica, era el puesto de control migratorio y aduanero obligatorio para cualquier médico, científico o delegado militar paraguayo que remontara la red fluvial en misiones humanitarias de postguerra o comisiones mixtas de límites territoriales.

Retrato fotográfico oficial y actas genealógicas de Carmen Urioste Lema de Abente Haedo, preservando la memoria visual de la heroica enfermera de Florida.  

  • Retrato oficial del médico cirujano y militar paraguayo Dr. José Arturo Fernando Abente Haedo en su madurez profesional.
  • Fotografia del casamiento, año 1923 
  • 2. La Familia Ayala Cabeda: Diplomacia, Exilio y la Tragedia de una Madrina de Guerra 

    El arraigo definitivo de la familia uruguaya Ayala Cabeda en el Paraguay es el reflejo de un doble quiebre: la fractura institucional en el Uruguay de los años 30 y el impacto emocional de la guerra en el Chaco 
    Don Araminto Máximo Ayala Tejada (1885) ejercía como cónsul de la República Oriental del Uruguay en Asunción al estallar el conflicto en 1932. Lejos de mantenerse al margen, convirtió la oficina consular y su residencia en un foco de activa adhesión a la causa paraguaya. Sin embargo, el panorama político cambió drásticamente el 31 de marzo de 1933, cuando el presidente uruguayo Gabriel Terra ejecutó un golpe de Estado apoyado por una coalición multicolor, disolviendo el Parlamento e instaurando un régimen dictatorial.

    Por sus profundas convicciones democráticas y legalistas, el cónsul Araminto Ayala se negó tajantemente a jurar lealtad o alinearse a las directrices de la dictadura de Terra. Como represalia inmediata, el gobierno terrista decretó su cese de funciones y destitución. Ante el exilio político forzado, Araminto tomó la determinación de no regresar a su patria; plenamente integrado a la sociedad asuncena, decidió con su mujer María Ángela Cabeda (1890) afincar permanentemente a su familia en el Paraguay.

    3. Adalita Agueda Ayala Cabeda: La Madrina de Guerra y su Contención Moral, Poesía y el Luto Eterno 

    Dalia Águeda Ayala Cabeda, nacida en 1907 y conocida en los círculos sociales y artísticos de Asunción como "Adalita", fue una de las figuras femeninas más refinadas, cultas y célebres del ámbito intelectual paraguayo de las décadas de 1930 y 1940. Destacada periodista, recitadora y maestra de declamación, impartió cátedra en el prestigioso *Instituto Paraguayo* durante su segunda época, siendo la mentora inicial de grandes glorias de las tablas locales como la actriz y docente Azucena Zelaya.

    Al declararse la guerra en 1932, Adalita asumió con fervor el rol de «Madrina de Guerra» dentro de las comisiones de damas, adoptando espiritualmente a oficiales en el frente mediante el envío sistemático de encomiendas, abrigos y cartas de apoyo moral. Su destino quedó trágicamente sellado al del joven y gallardo oficial de artillería y poeta paraguayo, el **Teniente Herman Velilla**.

    "La Despedida en el Puerto:" El 3 de agosto de 1932, Adalita acudió al puerto de Asunción para dar el último adiós a Herman y a su hermano, el también oficial Emilio Velilla (hijos de Benjamín Velilla), en una escena de profunda carga emotiva colectiva cuando las tropas se embarcaban rumbo al Chaco.
    "El Vínculo Epistolar:" Durante los meses de fuego de 1932, que incluyeron el cruento cerco de Boquerón, el Teniente Velilla mantuvo una correspondencia epistolar constante con Adalita. Sus cartas, cargadas de una profunda humildad y crudo realismo sobre las carencias del frente, entrelazaban el amor y la incertidumbre de la muerte.
    "La Tragedia de Saavedra:" El 28 de noviembre de 1932, a la temprana edad de 21 años, el Teniente Herman Velilla cayó heroicamente en combate durante una emboscada sorpresiva tendida por una patrulla boliviana en el peligroso sector de Zenteno-Saavedra.

    La noticia devastó el espíritu de Adalita. El cuerpo de Velilla fue retornado a la capital y velado con honores civiles en el edificio de la Facultad de Derecho. Este deceso marcó un quiebre definitivo en su vida. Fiel a la memoria de su prometido, Adalita Ayala Cabeda jamás contrajo matrimonio, llevando un luto interior que mantuvo inalterable por el resto de sus días. Décadas más tarde, en las icónicas entrevistas realizadas por el historiador Alfredo Seiferheld para su obra monumental *Recuerdos de la Guerra del Chaco*, evocaría con sobria melancolía:

    > «Mi vida era esperar y rezar. Pasó todo octubre y llegó el fatídico 28 de noviembre con la noticia de la muerte de Herman Velilla. Lo trajeron, lo velaron en la facultad de Derecho. Y para mí, todo terminó. Se podría decir que con la muerte de Herman Velilla algo muy grande murió para siempre dentro de mí».

    Su labor en las letras continuó en la postguerra, llegando a dirigir el Suplemento Dominical Cultural del diario "La Tribuna", donde abrió las puertas a las nuevas generaciones de poetas y escritores paraguayos.

    4. Dr. Zuleik Omar Ayala Cabeda: El Escudo Diplomático de las Letras

    Hermano menor de Adalita, el Dr. Zuleik Omar Ayala Cabeda (nacido el 1 de diciembre de 1913 en Rivera, Uruguay) era un menor de edad de tan solo 18 años cuando estalló la contienda chaqueña en 1932. Antes de finalizadas las hostilidades y consolidado el arraigo de sus padres en tierra paraguaya, Zuleik viajó a Asunción para residir de forma definitiva.
    Perfectamente asimilado al país, el 4 de septiembre de 1940 contrajo matrimonio en la parroquia de San Roque con la ciudadana paraguaya María Antonia Gagliardone Ríos. De sólida formación jurídica e intelectual, Zuleik Omar Ayala forjó una brillante carrera en las letras y la diplomacia rioplatense. En el año 1950, fue designado formalmente como "Agregado Cultural de la Legación del Uruguay en el Paraguay", instrumentando desde su alta función oficial un reencuentro de las corrientes intelectuales de Montevideo y Asunción, donde eran célebres sus encendidos discursos en los teatros capitalinos en homenaje a la figura de José Enrique Rodó. Posteriormente, continuaría representando al servicio diplomático uruguayo con igual distinción en las legaciones de Cuba y Brasil.

    (El Dr. era frecuente en profesionales del derecho o ciencias sociales en la época) 

    5. Continuidad del Legado: El Vínculo con *La Tribuna*, la Causa Energética y el Escudo Familiar contra la Dictadura

    El compromiso de la estirpe Ayala con la escena pública paraguaya se extendió de forma indirecta pero crucial hacia la segunda mitad del siglo XX, entrelazándose con la historia de "La Tribuna" a través de lazos familiares y una firme postura cívica ante el régimen de Alfredo Stroessner.

    El vínculo con la familia del excónsul uruguayo se materializó a través del matrimonio de su nieta, Myriam Schaerer (hija de don Arturo Schaerer 1907-1979 casado con María Angélica Ayala Cabeda 1909-1998, hija de Araminto, hermana de Adalia y Zuleik), la cual fue esposa del destacado periodista y líder civil Carlos Ruiz Apezteguía. El propio don Araminto Ayala ya se había convertido en un referente de inmenso prestigio en Asunción. Su estatura moral y sus gestiones como exdiplomático fueron determinantes en 1959, cuando intercedió con valentía ante las autoridades stronistas para lograr el retorno seguro del país de su nieto político, Carlos Ruiz Apezteguía, quien había sido apresado, torturado y forzado al exilio por el régimen.

    Décadas más tarde, el 15 de mayo de 1972, don Arturo Schaerer delegó formalmente el mando y la dirección general de *La Tribuna* a su yerno, Carlos Ruiz Apezteguía. Bajo esta nueva conducción, y con el respaldo de una tradición familiar de arraigo democrático, el periódico asumió una línea editorial sumamente valiente y de altísimo riesgo político:
    "La Defensa de la Soberanía Energética (1972):2- El diario denunció de manera frontal las asimetrías, la falta de transparencia y los abusos en las mesas de negociación previas a la firma definitiva del Tratado de Itaipú (con Brasil, que se sellaría en 1973) y el Tratado de Yacyretá (con Argentina).
    "La Batalla Técnica del Ciclaje:" A través de crónicas y editoriales combativos durante todo 1972, la presión periodística ejercida por *La Tribuna* resultó un factor clave para evitar que el Brasil forzara la modificación unilateral del voltaje y ciclaje del sistema eléctrico paraguayo, protegiendo con éxito los intereses estratégicos de la nación.

    No obstante, la persecución de la dictadura y las limitaciones técnicas de la época —el matutino se confeccionaba bajo el tradicional sistema de impresión a plomo (linotipo)— dificultaron la competencia frente a los estándares de modernización gráfica y offset de otros medios, clausurando un ciclo fundamental de influencia civil, ética y periodística en el Paraguay.

    Miércoles 3 de agosto de 1932. Puerto de Asunción. En el centro de la fotografía, el joven Teniente Hernán Velilla (con el birrete militar puesto) posa por última vez antes de partir al frente chaqueño. A su lado, mirándolo con afecto y vistiendo una blusa de patrón rayado, se encuentra su madrina de guerra, la célebre intelectual Adalita Ayala Cabeda. Un registro fotográfico doloroso y eterno de la juventud paraguaya y oriental unida por el amor y truncada por la crudeza de la guerra. 

    6. La Comisión de Residentes del Uruguay y el Hospital de Sangre de Trinidad

    La comunidad de ciudadanos uruguayos radicada en Asunción se organizó formalmente bajo la denominación de la Comisión de Residentes del Uruguay (Colectividad Uruguaya), liderada con mano firme por figuras civiles como Fernando Leal Chagas, Secretario General de la Colectividad Uruguaya, y respaldada de manera irrestricta por los hermanos Ayala Cabeda. Esta estructura civil desafió abiertamente la persecución y el espionaje de la policía civil del régimen adverso de Terra en Montevideo, coordinando la logística humanitaria de retaguardia. Organizaban colectas clandestinas de fondos y medicinas, y se encargaban de un hito humanitario crucial: la recepción, higienización y auxilio moral de los contingentes de heridos evacuados que desembarbaban en estado calamitoso en el Puerto de Asunción.

    Un hito histórico fundamental e institucional de esta red solidaria radica en que uno de los principales Hospitales de Sangre de la capital paraguaya funcionó de manera ininterrumpida en las instalaciones de la centenaria Escuela Basica Nro.19 Rca. Oriental del Uruguay, ubicada en la tradicional zona de Trinidad, Asunción. Si bien la historia oficial destaca como grandes hospitales de evacuación a instituciones como la Escuela Militar o el Colegio San José, las aulas de dicha institución educativa de hermandad binacional se transformaron en pabellones quirúrgicos y salas de recuperación, donde el personal médico y civil uruguayo atendió a miles de combatientes heridos en el frente.


    BLOQUE V: DESMITIFICANDO AL ESTADISTA — DR. LUIS ALBERTO DE HERRERA

    Un eje analítico e historiográfico central de esta investigación científica consiste en desmitificar, con absoluto rigor documental, la figura del gran estadista y líder político uruguayo Dr. Luis Alberto de Herrera. Lejos de las narrativas románticas y los relatos folclóricos que lo ubican erróneamente empuñando un fusil de infantería dentro de las trincheras chaqueñas, su verdadero rol tuvo un peso político, diplomático e internacional infinitamente superior y más efectivo para la República del Paraguay.

    Herrera, un hombre de impecable "buen vestir", refinada estampa patricia y oratoria deslumbrante, recorrió personalmente en misiones oficiales las islas del río Paraguay, los fortines del frente y las líneas de operaciones de la Sanidad y la Aviación. Su sola presencia física en el teatro de operaciones y su poderosa influencia en la prensa continental actuaron como un gigantesco escudo moral, político y jurídico internacional para los derechos legítimos de soberanía del Paraguay sobre el territorio del Chaco Boreal.

    Este compromiso férreo de Herrera no fue un acto fortuito o aislado; heredó de forma directa el legado ético de su propio padre, Juan José de Herrera, quien ya en la década de 1860, durante los trágicos preludios y el estallido de la Guerra de la Triple Alianza, alzó con valentía su voz diplomática oficial en Montevideo defendiendo la soberanía del Paraguay contra la invasión aliada. En reconocimiento definitivo a este respaldo incondicional y vertical, el Estado paraguayo institucionalizó su gratitud bautizando a un fortín estratégico del frente con su nombre y otorgándole formalmente la Ciudadanía Paraguaya Honoraria. La inmortalidad de su legado se mantiene latente en la geografía civil paraguaya: una transitada arteria de la capital perpetúa su ilustre nombre como "Calle Luis Alberto de Herrera", distinción que se extiende en el mapa nacional dando nombre a un colegio, un barrio entero y al Club Luis Alberto de Herrera en la ciudad de Guarambaré.

    Catálogo de Evidencia Fotográfica y Documental (Bloque V)

    Para sustentar la rigurosidad de este bloque, se indexan y analizan tres piezas documentales fundamentales que desglosan la actuación del tribuno oriental:

    I. El Reconocimiento Soberano Pre-Bélico: Decreto N.º 1023

    • Análisis Historiográfico: Un error común en la historiografía popular es asumir que el Paraguay declaró ciudadano al estadista como un homenaje póstumo o tardío tras la finalización de los combates. El análisis de la copia fiel del Decreto N.º 1023 desmonta esta creencia de forma categórica. El documento explicita: “Dado en la sala de sesiones del H. Congreso Legislativo, a los diez y ocho días del mes de Enero de mil novecientos veintinueve”. Emitido por el Poder Legislativo (Senado y Cámara de Diputados) tres años antes del estallido formal de la guerra, este instrumento legal demuestra que Herrera ya gozaba de la ciudadanía paraguaya honoraria de forma previa; una condición que vuelve todavía más admirable su posterior decisión de internarse voluntariamente en el frente de batalla como un paraguayo más, asumiendo los riesgos del conflicto.

       

                CONGRESO LEGISLATIVO PARAGUAYO (18 de Enero de 1929)
            "Declárase ciudadano paraguayo honorario al ciudadano 
             uruguayo Doctor Don Luis Alberto de Herrera."
    

    II. Confraternidad en el Puesto de Comando (Isla Poí)

    • Análisis Historiográfico: Captura un momento crucial de vinculación directa entre el congresista uruguayo y el mando militar paraguayo en el Chaco. En la escena, el Comandante del 1.° Cuerpo de Ejército Paraguayo, el Coronel Carlos José Fernández, aparece parado en el centro mismo detrás de la mesa de mapas y partes de guerra. Justo a su derecha (lado derecho de la imagen), se identifica con nitidez al Dr. Luis Alberto de Herrera, reconocible por su cabello canoso y bigote, compartiendo las deliberaciones de campaña junto a otros oficiales y miembros de la delegación diplomática oriental. Herrera visitó por primera vez el teatro de operaciones el 26 de septiembre de 1932, permaneciendo en Isla Poí junto al Comandante José Félix Estigarribia en los momentos más álgidos de la Batalla de Boquerón (cuya victoria se selló el 29 de septiembre de 1932). Tras la capitulación boliviana, Herrera tuvo el honor histórico de convertirse en el primer civil en ingresar y registrar el Fortín Boquerón recuperado.

    III. Inspección Técnica en la Aeropista Militar

    • Análisis Historiográfico: Esta fotografía, registrada sobre la superficie de tierra de la aeropista militar de Isla Poí, documenta la comitiva diplomática en el instante de su retirada tras concluir las inspecciones técnicas y las reuniones de apoyo moral a las tropas. En el primer plano de la toma, caminando firmemente sobre el polvoriento suelo chaqueño con traje y sombrero formal, se distingue a tres diplomáticos uruguayos; el Dr. Luis Alberto de Herrera y Quevedo ocupa exactamente la posición central de la terna. Al fondo de la imagen, la formación de tropas paraguayas y la llanura del Chaco contextualizan la naturaleza de estas visitas de alto nivel, que posteriormente se traducirían en encendidos artículos de prensa redactados por el propio Herrera en los principales medios impresos del Uruguay, operando como un canal de contención comunicacional contra la propaganda enemiga.



    BLOQUE VI: EL ESPEJO CONTINENTAL — LOS VOLUNTARIOS BRASILEÑOS

    Para dimensionar con justicia la magnitud del idealismo panamericanista que encendió el conflicto chaqueño, este dossier maestro amplía su mirada científica hacia la frontera norte, demostrando que la solidaridad de sangre no reconoció fronteras aduaneras. Al igual que el contingente oriental uruguayo, un selecto y audaz grupo de voluntarios de la República Federativa del Brasil desafió las directivas de estricta y punitiva neutralidad dictadas por el Palacio de Itamaraty para unirse a las filas del ejército del Mariscal Estigarribia. Entre los registros de campaña y las bitácoras del Alto Mando paraguayo se destacan con letras de molde los nombres de Luis Neto (conocido en los partes como Nemo), el oficial Canebarro y el combatiente Álvaro Pessoa; hombres de armas que compartieron con sus hermanos uruguayos las mismas trincheras ardientes, el mismo polvo asfixiante y el mismo destino de fuego en defensa de la integridad territorial paraguaya, consolidando el mapa definitivo de la hermandad continental americana.


    BLOQUE VII: EL REGRESO DE LAS ALAS DEL CHACO — LA CRÓNICA DEL DESFILE DE LA VICTORIA

    La firma de la Paz del Chaco no solo se vivió en las calles con el estallido de la alegría popular, sino también en el cielo. Uno de los eventos más imponentes y significativos de aquellas jornadas de júbilo —a menudo relegado a un segundo plano en las narraciones generales— fue el majestuoso desfile de los aviadores.

    Las crónicas de la época rescataron la magnitud de este acontecimiento, que congregó a una multitud con la mirada fija en el firmamento. Aquellos hombres que habían dominado el espacio aéreo del frente, desafiando al peligro en misiones de reconocimiento, combate y abastecimiento, recibían finalmente el tributo de su pueblo en la capital. Fue el momento en que las "Alas del Chaco" descendieron para fundirse en un abrazo con la ciudadanía.

    Este desfile aéreo y terrestre no solo fue un despliegue de pericia técnica, sino un acto de profunda justicia histórica. Entre las filas de la aviación paraguaya se encontraban figuras clave y voluntarios extranjeros que lo dieron todo por la causa. El rugir de los motores en el cielo de Asunción marcaba el fin de las hostilidades y el inicio de un merecido reconocimiento para los pilotos, mecánicos y personal de apoyo que sostuvieron el esfuerzo bélico desde el aire.

    1. La Fecha Exacta: El Desfile de la Victoria

    Aunque el cese al fuego se efectivizó en junio de 1935, el gran acontecimiento que congregó a la aviación y al ejército en las calles de Asunción (con el imponente sobrevuelo y la marcha terrestre) fue el Desfile de la Victoria, realizado el jueves 22 de agosto de 1935.

    Para esa fecha, la desmovilización ya estaba en marcha y el General José Félix Estigarribia hizo su entrada triunfal en la capital al frente de sus tropas. El desfile aéreo de esa jornada contó con el sobrevuelo de doce aeronaves (entre ellos cuatro biplanos Potez 25 y dos cazas Fiat CR-20) que pasaron por encima de la Avenida Colombia (hoy Mariscal López) y la histórica calle Palma.

    2. La Presencia Heroica de Tuya y Sánchez Leyton

    Ambos pilotos uruguayos, que se habían sumado como voluntarios a la causa paraguaya ganándose el respeto de sus pares por su enorme valentía en las misiones de riesgo, formaron parte activa de este hito conmemorativo:

    • Teniente 1º P.A.M. H.C. Luis Tomás Tuya Martínez: Los registros históricos del desfile confirman que estuvo al mando de uno de los emblemáticos biplanos Potez 25 que sobrevolaron Asunción aquel 22 de agosto. Voló en esa formación de gala junto a figuras de la aviación paraguaya como los capitanes José María Fernández y Carmelo Peralta, y el teniente Homero Duarte.
    • Teniente 1º P.A.M. H.C. Ulpiano Benito Sánchez Leyton: El piloto oriental también formaba parte activa de la oficialidad del arma aérea en ese momento de la victoria. Ambos "hijos de la patria charrúa" compartieron el honor de coronar el final de la contienda con las alas desplegadas y bajo el reconocimiento del pueblo paraguayo, que más tarde inmortalizaría su sacrificio designando calles con sus respectivos nombres en Asunción.


    BLOQUE VIII: FALERÍSTICA Y RECONOCIMIENTO OFICIAL DEL ESTADO PARAGUAYO

    El Estado paraguayo, bajo la conducción política del Presidente Dr. Eusebio Ayala y el mando militar supremo del Mariscal José Félix Estigarribia, reconoció legal, material e institucionalmente la valentía indómita del contingente voluntario oriental a través de la concesión de sus máximas preseas de guerra.

    Condecoración Oficial Criterio de Otorgamiento Institucional Aplicación en el Contingente Voluntario Uruguayo
    Cruz del Chaco Otorgada por decretos presidenciales específicos debido a méritos extraordinarios, heroísmo excepcional y pericia en la conducción de operaciones de combate real en el frente. Conferida formalmente al Teniente 1º H.C. Luis Tomás Tuya Martínez bajo la Citación Nº 220; y al Teniente 1º H.C. Ulpiano Benito Sánchez Leyton por su brillante e inmortal comportamiento en la misión de Cañada Strongest.
    Cruz del Defensor Presea destinada a galardonar a los combatientes y oficiales que aseguraron la defensa de las líneas paraguayas bajo condiciones extremas de fuego hostil. Concedida a los pilotos, personal técnico de tierra y oficiales del contingente terrestre (incluyendo de forma póstuma o en vida a los integrantes de las "Alas del Chaco" y las unidades de infantería).

    PALABRAS FINALES: LA FRATERNIDAD QUE SOBREVIVIÓ A LA METRALLA

    La Guerra del Chaco concluyó en las canchas de la diplomacia, pero la verdadera paz se firmó mucho antes en los corazones de aquellos que lo arriesgaron todo por una patria adoptiva. Al repasar estas trayectorias, queda en claro que el lazo que une a Uruguay y Paraguay no fue un mero accidente geográfico o una coincidencia de intereses estatales de coyuntura. Fue un pacto de sangre y barro, forjado en el rugido de los motores Potez y en la quietud de los hospitales de campaña de Trinidad.

    Hombres como Tuya, Ulpiano Benito Sánchez Leyton o Rogberg Balparda, y mujeres como Carmen Urioste o Adalita Ayala Cabeda, no buscaron la gloria de los manuales escolares ni las preseas de oro; actuaron impulsados por un ideal panamericano latente que entendía que la agresión a un pueblo hermano era una herida para el continente entero. Sus legados sobrevivieron a la censura del exilio, al olvido de la postguerra y al silencio institucional. Hoy, al conmemorarse el Día de la Paz del Chaco, este articulo no solo rescata nombres del polvo del olvido, sino que reivindica la vigencia de esa solidaridad rioplatense imperecedera. Una fraternidad indomable que surcó los cielos y caminó el desierto, demostrando que la justicia y la libertad no conocen fronteras.


    INVENTARIO ICONOGRÁFICO 

    Para el sustento material de futuras publicaciones, muestras museológicas y catálogos de preservación, doy por hecho y certificado la autenticidad del siguiente patrimonio iconográfico exclusivo:

     

     Fotografía histórica original proveniente del Álbum Personal del Piloto Hermes Gómez, que retrata la cena de gala y celebración de despedida de los aviadores en Asunción. Se identifica perfectamente de civil, vistiendo trajes blancos de etiqueta con moñita (moño) justo en el medio del grupo, de izquierda a derecha, a Ulpiano Benito Sánchez Leyton y Luis Tuya Martínez.  

     

     

     

     Fotografías catalogadas de las piezas físicas de falerística y medallas oficiales otorgadas por el Estado paraguayo.

  • Este material de Investigación y Registro Documental sobre la Solidaridad y fraternidad en la Defensa del Chaco Paraguayo (1932-1935) tiene como destino conmemorar y sobre todo la preservaciòn historica en homenaje a estas y otras tantas personas que fueron parte de esta contienda. 
  • El presente articulo fue realizado-posteado hace algunos años atras y suelo publicarlo sobre todo en la fecha llamada El dia del Aeronauta en el Paraguay los 26 de Julio de cada año. Como todo trabajo historico, la ciencia hara lo suyo con el tiempo, corregira los errores o aportara nuevas fuentes que surjan del mismo.
  • Roberto Schiappapietra: Autor, investigador, gestor cultural, escritor.
  •  


    ## **COMPRENSIVO Y COMPLETO REGISTRO DE FUENTES BIBLIOGRÁFICAS Y DIGITALES***

    • [B.1] Archivo del Catálogo de la Aviación Civil Uruguaya e Inicios del Taxi Aéreo - Portal Digital de Investigaciones Históricas de la Aviación Oriental (Facebook Groups/874270656025772).
    • [B.2] Early Aviators Official Database - Registro Histórico de Vicente Almandos Almonacid y los Pioneros Continentales (earlyaviators.com/ealmona2.htm).
    • [B.3] Archivo Histórico Militar del Chaco Paraguayo - Monografías sobre los antecedentes y el Incidente del Fortín Vanguardia de 1927 (Facebook Groups/mdchacop/posts/2306819826076208).
    • [B.4] Del Pino Menck, Alberto. Biografía Completa del Teniente 1º Ulpiano Benito Sánchez Leyton y Legajos Aéreos del Chaco (Facebook Groups/mdchacop/posts/2393712287386961).
    • [B.5] Hemeroteca Digital de El País Uruguay - Crónicas sobre las personalidades uruguayas radicadas en el exterior y el Dr. Abente Haedo (elpais.com.uy).
    • [B.6] FamilySearch International Historical Records - Expediente Genealógico y Ámbitos Familiares de Carmen Urioste Lema (L8DX-RZX), Luis Tomás Tuya Martínez (G56L-T9Z) y José Arturo Fernando Abente Haedo (K2PL-ZLW) (familysearch.org/es/tree/person/details/).
    • [B.7] Barreto Valinotti, Ana Montserrat. Mujeres que hicieron historia en el Paraguay, Editorial Servilibro, Asunción, Año 2011 (portalguarani.com).
    • [B.8] Bolivia, Registros de Migración e Ingresos Fluviales (1938) - Control de Puerto Hamburgo, Pando - Copia del documento de archivo (familysearch.org/ark:/61903/1:1:CBMQ-V1MM).
    • [B.9] Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores del Paraguay (MRE) - Textos oficiales del Tratado de Paz, Amistad y Límites de Julio de 1938 (mre.gov.py).
    • [B.10] Diario ABC Color (Asunción) - Ediciones Especiales sobre la historia y creación del Departamento de Pando (abc.com.py).
    • [B.11] MyHeritage Sweden & Poland Historical Databases - Registros sucesorios y linaje patricio de Ignacio Oribe Viana y descendencia (myheritage.se / myheritage.pl).
    • [B.12] YouTube Historical Footage Archive - Documentales sobre las características técnicas y uso civil del biplano De Havilland DH.60 Moth (youtube.com).
    • [B.13] FamilySearch International Historical Records - Legajo biográfico, nacimiento y defunción de Blas Cortés Oribe (G5DD-5YQ) (familysearch.org/es/tree/person/details/).
    • [B.14] FamilySearch Ancestors Database - Linaje colonial rioplatense de José Ramírez Pérez (1767-1821) y el clan Ramírez Carrasco (ancestors.familysearch.org/en/LC8T-WMH/).
    • [B.15] MyHeritage España - Registros parroquiales coloniales de María Josefa Petrona de los Ángeles Ramírez Carrasco (myheritage.es).
    • [B.16] Archivo de la Aviación Civil e Historial de Vuelos de Circunvalación de 1928 (Facebook Groups/874270656025772/posts/7890126267773474).
    • [B.17] Hemeroteca del Portal de Archivos Anáforas - Centro de Fotografía de Montevideo y Facultad de Información y Comunicación, Periódico "El Amigo", Edición Impresa del 6 de Agosto de 1938 (anaforas.fic.edu.uy).
    • [B.18] Portal de Autores del Uruguay - Biografías, registros intelectuales y catálogos de Adalita y Zuleik Ayala Cabeda (autoresdeluruguay.uy).
    • [B.19] Portal Guaraní (Asunción) - Diccionario de la Literatura Paraguaya y registros del periodismo cultural femenino (portalguarani.com).
    • [B.20] Centro Cultural de la República El Cabildo - Archivos sobre el rol social de las Madrinas de Guerra y comisiones residentes (cabildoccr.gov.py).
    • [B.21] Wikimedia Commons - Archivo de imágenes públicas sobre las colectas civiles de la Sanidad Paraguaya (commons.wikimedia.org).
    • [B.22] Seiferheld, Alfredo. Testimonios para la Historia: Entrevistas sobre la Guerra del Chaco, Tomo I, Editorial El Lector, Asunción.
    • [B.23] Teseo Press Academic Publisher - Investigaciones sobre la memoria histórica de la postguerra y relatos orales (teseopress.com).
    • [B.24] Base de Datos Parlamentaria del Uruguay (PMB) - Fichas de diplomáticos y legaciones oficiales del Estado Oriental (pmb.parlamento.gub.uy).
    • [B.25] Centro Nacional de Altos Estudios Estratégicos (CENAE) - Ensayos sobre la geopolítica rioplatense y diplomacia (cenae.org).
    • [B.26] Biblioteca Digital de la República de Bolivia - Registros e intercambios de correspondencia diplomática del cono sur (bibliotecadigital.bcb.gob.bo).
    • [B.27] Archivo de la Colectividad Uruguaya en el Paraguay e Intercambios Culturales del Siglo XX (Facebook Public Groups Archive).
    • [B.28] Osuna, Mauricio T. La Cruz del Chaco en el Chaco, Ediciones Comuneros, Asunción, Año 1976.
    • [B.29] Catálogo Oficial de Falerística Militar de la Dirección de Museos de las Fuerzas Armadas de la Nación, Asunción, Paraguay.
    • [B.30] Diario ABC Color (Asunción) - Archivo Histórico y Ediciones Conmemorativas sobre el Desfile de la Victoria del 22 de Agosto de 1935 y el sobrevuelo de las Alas del Chaco.
    • [B.31] Sapienza Fracchia, Antonio Luis. La Contribución de los Aviadores Extranjeros en la Guerra del Chaco, Edición del Autor, Asunción, Año 2005 (Registro de operaciones y pilotos del desfile aéreo de agosto de 1935).
    • [B.32] The New York Times, PARAGUAY SEES END OF THE CHACO WAR; Foreign Affairs and Defense Ministers Feel That Bolivia's Armies Have Collapsed. 
    • [B.33]  Asociación Cultural Mandu’arã, PAZ EN EL CHACO, CELEBRACIÓN EN ASUNCIÓN
    • [B.34]  amshistoria.blogspot.com, La Guerra del Chaco (1932/1935) - 2da Parte "Los incidentes que llevaron a la guerra" 
    •  [B.35] SEIFERHELD, Alfredo. "Recuerdos de la Guerra del Chaco". Tomo I. Editorial Histórica. Asunción, Paraguay. Entrevistas y testimonios orales de la sanidad y el frente civil (Testimonio de Adalita Ayala Cabeda sobre el Teniente Herman Velilla).
      [B.36] ARCHIVO GENEALÓGICO FAMILYSEARCH. "Registro de linaje y nupcias de Zuleik Omar Ayala Cabeda y María Antonia Gagliardone Ríos (Asunción, 1940)". Código de referencia: LBPD-RY9. 
      [B.37] DIARIO "LA TRIBUNA". Colección histórica de Suplementos Dominicales (1935-1945). Dirección y colaboraciones literarias de Dalia (Adalita) Ayala Cabeda. Asunción, Paraguay.
      [B.38] RAMÍREZ SANTACRUZ, Ceferino. "Las Madrinas de Guerra: El sostén moral del soldado en el Infierno Verde". Imprenta Militar. Asunción, 1968.
      [B.39] REGISTRO DIPLOMÁTICO DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DEL URUGUAY. "Escalafón e historial de servicios del Dr. Zuleik Omar Ayala Cabeda, Agregado Cultural en Asunción (1950)". Archivo Histórico Diplomático, Montevideo.
      [B.40] ARREGUI, Miguel. "El golpe de Gabriel Terra y la diplomacia civil en el Río de la Plata (1933)". Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo, 2012.
      [B.41] PORTAL GUARANÍ. "Reseña histórica de la segunda época del Instituto Paraguayo (1917-1933) y las cátedras de declamación". Documentos de la Academia de la Historia Paraguaya.
      [B.42] HEMEROTECA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL DEL PARAGUAY. Colección física y digitalizada del Diario "La Tribuna" (Año 1972). Editoriales y crónicas críticas sobre las negociaciones de los Tratados de Itaipú y Yacyretá y la defensa del ciclaje nacional. Asunción, Paraguay.
      [B.43] DIARIO "LA TRIBUNA". "Directores a lo largo de la historia de La Tribuna: Un legado centenario (1925-2025)". Registro de sucesión del 15 de mayo de 1972 (Traspaso de Arturo Schaerer a Carlos Ruiz Apezteguía). Catálogo Digital de Archivo de Prensa.
      [B.44] RUÍZ APEZTEGUÍA, Carlos. "Periodismo y Resistencia bajo el Stronismo: Crónicas de exilio, prisión y defensa de la soberanía". Editorial Criterio. Asunción, 1989. (Detalla las gestiones diplomáticas de Araminto Ayala para su liberación en 1959).

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