Uruguay

Uruguay
Natural

sábado, 5 de septiembre de 2020

Efemérides de un 5 de septiembre de 1820. Artigas Bicentenario Paraguay

Estimados lectores:

Como Orientales  y Artiguistas radicados-as en el Paraguay, comenzamos a sentir a medida que enraizamos adn en tierras guaraníes, el compromiso y deber moral en algún momento de conocer  más sobre esta etapa final del protector de los pueblos libres, el omnipresente José Gervasio Artigas Arnal. De esta atracción difícilmente en mayor o menor medida no nos escapamos.

Hoy se cumplen 200 años de la entrada del mismo junto a su ejército de sangre y coraje.

De esta forma por primera vez en la historia de las Américas se instalaba el derecho de Asilo político.

Una de las primeras maestras de la escuela solar de Artigas lo llamaría CID, que como la leyenda, gano la batalla después de muerto. Elisa Menendez.

Por estos motivos existe un decreto del año 1982 en el Uruguay en que se conmemora El día de la lealtad Artiguista. 

Queremos compartir con todos-as ustedes las diferentes versiones de los hechos de la mano de diferentes personajes e historiadores  que la narraron con sus diferentes estilos, fuentes y formas, aportando a sus maneras la construcción del prócer de la banda Oriental.

Gracias por seguirnos siempre y que viva la Patria Grande!

 Los textos son copia fiel de los mismos y citamos las fuentes donde pueden descargar o buscar la información. Al final del post, compartiremos algunos planos (mapas de diferentes épocas para que localizen el lugar)

 

Oficio del Comandante de Yaguareté Corá al Gobernador de Entre Ríos, a quien comunica la llegada del General José Artigas al Paraguay. Yaguarete Corá, es la actual ciudad de Concepción en Corrientes, Argentina, El original de la misma la encuentra para descargar en los archivos del A.N.A. , enlace descarga, aquí

[Yaguareté Corá, setiembre 10 de 1820.]

/En el acto mismo q.' las zelosas refleciones con seminetes al Minist.° de la constituc°aque estoy ligado desde el día que asepté la elecc° en mi Persona ynutil por V.E. me digtaban dirigir una Partida de Diez Hombre y sarg'°. Al punto de la Tranquera de Loreto de donde bajo la mor vigilanc'°observaran el mas minimo movim'°y en caso  q.° aqueìlos hombres búniesen Aquerer hacer un atentado ocurrìesen ami con el mas pronto abiso p.a dárselo a V.E.

Me puso oficio el Com.te de S.n Mig.el  diciendo losig.te. Llegó un Natural de su imediac.' Poblador desu Terreno hombre de Verdad reconocida llamado Fran.” Zarza este biene de Misiones y es

uno delos muchos q.*Ia gente de Artigas hagarrò y reunio consigo delos q.actualm. trabajaban en los Yervaìes, este dize q. ° día Martes cinco del corr.te se embarcó el Gral Artigas, Matias Abucú, sus pocas tropas, y el familiaje en el Paso de Candelaria, y los pasaron al otro lado los Paraguayos, quedando a esta banda algunos Indios que no quisieron seguirlos, y que estos se hicieron dar Partidas con tal que Armas de fuego y toraron vnos ála costa de Ybera y otros al Pueblo que fue de Loreto p. ser Fran.co Zarza reconocido entre hombres españoles p.hombres de bien y verdad le da todo crédito y constarle devista toda su relac.o

Ygualmen.te me noticia ver/ bal mi Cap.Acosta p. Persona de entera satisf. °Llego un Mozo español q.su apelido es Malmaseda tamb.n de los que trabajaban en Misiones escapado [...] el Padre de este era delos de la Comam' [...]y por ahora se halla en esta Vezind.° y su relac. Sobre el particular es completament, te consteste con la Fram.°° Zarza, la considerac. De tan favorable not.a en mi concepto, la dejo toda ala muy alta penetrac.o de V.S.

El conductor de este ofc° Es un sujeto de mor carácter de este Partido de nombre Narzizo Sandoval es un Sor Thente/…/ q.n asu voluntad se á propuesto entregar en manos V.E. esta, con deseo de conocerle [...]

Dios gìïe á V. E. muchos años. Partido de Yag." Corá Sept' 10 de 1820.

Saturnino Blanco Nardo.

 

 

-El primer documento  relatando  el cruce de Artigas es precisamente del supremo, el original se encuentra en los archivos de A.N.A. con el nombre:

- Copias autorizadas de las comunicaciones entre el Dictador José Gaspar Rodríguez de Francia y el Comandante del Fuerte Borbón. Enlace aquí, página 9.

Una copia dactilografiada se encuentra en la Colección José Doroteo Bareiro

Dr. José Gaspar de Francia - Volumen 3 (1817-1824) pág. 191 (799)

 12 de mayo de 1821

/...en su último combate con los portugueses, en Tacuarembó, quedó muy derrotado. Viendo esto uno de sus comandantes, el porteño Ramírez, a quien de pobre peón que era el, lo había levantado y hecho gente, y en cuyo poder había dejado aguardar más de 50,000 pesos en oro, se le alzó con sus dineros, y con ellos mismos, sublevó y aumentó algunas tropas y gente armada con que había quedado; y así derrotó también a Artigas, quando este quiso someterlo con la poca fuerza que tenía, y lo persiguio de muerte, para quedarse el solo con sus caudales y con el mando en la otra banda. Reducido Artigas á a ultima fatalidad vino como fugitivo a paso Ytapua, y me hizo decir, que le permitiese pasar el resto de sus dias en algun dela Republica, por verse perseguido  aun delos suyos, y que si no le concedía este refugio, iria á meterse en los montes. Era un acto no solo de humanidad, sino aun honroso  para la Republica, el conceder un asilo a un Gefe desgraciado, que se entregaba. Asi mande un Oficial con veinte Usares, para que lo traxesen, y aquí se le tuvo recluso algun tiempo en el Convento de Mercedes, sin permitirle comunicación con gentes de afuera, ni haber jamas podido hablar conmigo, aunque el lo deseaba. Alli estuvo, recluso, hasta que  hize venir al Comandante de San Ysidro del Curuguati con quien lo hize llevar á vivir en aquella Villa, donde se halla con los dos Criados, ó sirvientes que traxo, por ser aquel lugar remoto, el de menos comunicación con el resto dela Republica. Allá le hago dar una asistencia regular como aquí se hizo por que el vino destituido de todo auxilio. A algunas partidas de Yndios que con sus familias pasaron entonces á Ytapua, seles quitaron las pocas Armas inutilizadas que trahian, y elos fueron repartidos asi en algunos Pueblos de las Misiones, como en los cercanos aá esta Ciudad, para que incorporados con las Comunidades respectivas trabajen al modo que los demas naturales, como asi lo hacen, y que en esta conformidad olviden la vida de Bandidos que han tenido anteriormente.

 

 

Biographie d'Aimé Bonpland

En los archivos del famoso naturalista se encuentran algunos textos referidos a Artigas, así como en otras correspondencias del supremo o en Artigas y el Cautiverio de Dupuy

El naturalista se instala en Santa Anna gracias a las bondades del suelo y pastos en aquella localidad, en su diario, un año y poco después narra lo siguiente: “Es en este cerro donde el famoso Artigas había establecido su campamento después de haber sido destruido por los portugueses y que el general Ramírez le hiciera una guerra ofensiva.

“Desde este punto escribió al Paraguay y recibió el permiso de pasar sin armas, pero con una escolta personal compuesta de 12 hombres”

 

 

Ensayo historico sobre la revolución del Paraguay, y el gobierno dictatorio del doctor Francia, por los SS. Rengger y Longchamp

Paris: Imprenta de Moreau, 1828.Capítulo IX, página 90

-…uno de los teníentes de Artigas, llamado Ramirez , que se hallaba- en la provincia de Entre-Rios, marchó contra su gefe á la cabeza de ochocientos hombres dc caballería de los mas intrépidos; le batió en varios encuentros , le forzó á retirarse á las misiones destruidas , con los restos de su ejército, y se apoderó de su gobierno. En setiembre de 1820, Artigas acompañado de unos mil hombres, se  presentó en la orilla izquierda del Parana, frente de la mision de Ytapua, en donde habia una guardia de Paraguayes , é hizo pedir al dictador un refugio para él y toda su tropa. Este mandó inmediatamente un escuadron de caballería con orden de hacer pasar el rio si los fugitivos, teniendo, no obstante, la pre- caucion de no admitir mas que un cierto número juntos. Artigas pasó el primero y una parte de los suyos le siguió; los demas, que eran Indios, antiguos habitantes de las misiones destruidas, prefirieron retirarse en aquellas ruinas para establecerse nuevamente en ellas. Al general se le condujo á la capital bajo escolta, mientras que se dispersó por los campos á sus compañeros de armas: varios de estos últimos que habian perdido el hábito de trabajar, quisieron continuar su género de vida, es decir el latrocinio; pero pronto fueron presos y arcabuceados.

 

 

 

Juan P. y Guillermo Parish Robertson;  Cartas sobre Paraguay, Carta XXXVI ruta de viaje en 1814, publicada en Londres 1838.

Descripción de Robertson sobre el paso Candelaria/ Ytapúa:

Ytapúa, otro pueblo de los Jesuítas sobre las márgenes del Paraná y diez leguas más allá del establecimiento de Jesús. Allí se nos informó haberse destruído la balsa que antes servía para transportar carruajes a través del río; y que había tan poco tráfico entre el Paraguay y Candelaria, capital de Misiones, que nunca se había creído necesario construir una nueva.  Ytapúa, está situada sobre la orilla septentrional del Paraná, en el Paraguay propiamente dicho, Candelaria se encuentra en la margen sur de ese río, aproximadamente frente a Ytapúa , en territorio de Misiones y se consideraba todavía en la época a que me refiero , capital de los establecimientos misioneros. Ansioso por proseguir a este lugar dejé el carruaje en Ytapúa ; y embarcándome en canoa, pronto fuí llevado a la orilla opuesta por media docena de bogadores indios . El Paraná tiene allí un ancho de milla y cuarto, es tranquilo, diáfano y con monte tupido en ambas orillas.

 

 

D. Isidoro de María, en 1860, lanza desde Gualeguaychu, Argentina, la primera Biografía de Artigas bajo el título.

VIDA DEL BRIGADIER GENERAL D. JOSE JERVASIO ARTIGAS.

-El 20 de Enero de 1,820 se presenta Artigas con su fuerza frente á Itapuá en la márjen izquierda del Paraná, donde había una guardia Paraguaya, y manda pedir hospitalidad para él y su tropa al Dictador del Paraguay. Este se la concede, enviando al siguiente día un escuadrón con órden de hacer pasar el Río á los emigrados, debiendo deponer sus armas. El general Artigas pasó el primero el Río pisando la tierra hospitalaria, para no volver á ver jamás levantarse el Sol sobre el horizonte de su Patria!.... De aquella patria que había acariciado en su imajinacion con bellísimos colores y formas colosales, pero de cuyo regazo le alejaba el vendabal de la guerra civil y el rigor, del infortunio. Al pasaje del Jeneral siguieron porsion de sus compañeros, habiendo preferido algunos indíjenas volverse á las Misiones. El Jeneral entregó su espada y su bastón al comandante de la fuerza y se le condujo escoltado á la capital, tratándosele con toda consideración.

(Vale recordar que por primera vez en la historia aparecen los nombres de: “Ansina” y Francisco“Santos”), según las fuentes de su historia.


 

 

El dictador del Paraguay José Gaspar de Francia, (Biografía del Supremo realizada por Francisco Wisner de Morgenstern, a pedido del Mariscal López), publicada por Boglich en Concordia en el año 1923.

Efectivamente, derrotado Artigas en varios combates por la sublevación de su lugarteniente Don Francisco Ramírez, después de merodear por mucho tiempo por el norte de la Provincia de Corrientes, se retiró con el resto de su pequeño ejército, que no pasaba de 500 hombres, hasta la frontera del Paraguay frente a Ytapuá, a donde se encontraba un destacamento de fuerzas Paraguayas, presentándose a su jefe, a quien le comunicó que venía a someterse a la autoridad del Dictador para solicitarle asilo para él y sus soldados que lo acompañaban. Recibida la noticia por el parte que le envió por chasque el jefe del destacamento, el Dictador ordenó, acto continuo, el traslado de un cuerpo de caballería a aquel punto, con instrucciones para que permitiese a Artigas cruzar el Río con la mitad de su gente, debiendo la otra mitad esperar segunda orden. El General Artigas pasó con 200 hombres, los que fueron inmediatamente desarmados y la otra mitad, sin esperar la segunda orden, se retiró en desbande a" las antiguas misiones jesuíticas destruidas. Artigas fué conducido bajo custodia a la capital y la gente que pasó el Río con él fué internada en varios puntos de la campaña.

 

 

El campamento Laurelty, Francisco Héctor Decoud, 1930, Siglo Ilustrado. Montevideo

 

A mediados de setiembre de 1820, Artigas se presenta ante el comandante paraguayo del departamento de la Tranquera, de San Miguel (orilla izquierda del río Paraná), y le entrega su espada con una nota para el Dictador Francia, pidiéndole que se sirviera enviarle ambas, y recabar la contestación.

Artigas solicitaba del Dictador, hospitalidad, tanto para sí como para la gente que, tan voluntariamente, le había acompañado, y que muchos de ellos habían ido ya en busca de sus familias, para cruzar con ellas el río Paraná y radicarse en el Paraguay.

El Dictador Francia concede a Artigas el permiso solicitado y dispone que, previo el desarme de sus acompañantes, se haga el pasaje por grupos de 25 hombres, debiendo éstos ser llevados en tales y cuales puntos de la República. A este efecto dispuso el envío de un escuadrón de caballería encargado de conducirlos.

Mientras Artigas aguardaba en la Tranquera de San Miguel, la contestación del permiso solicitado al dictador Francia, sus soldados habían regresado con sus familias, resueltos a no volver a sus hogares, temerosos de que fuesen muertos por los adversarios de su jefe.

Franqueadas las puertas paraguayas mediante el permiso obtenido, aquellos hombres se empeñaron en que se les reuniesen sus respectivas familias. Realizado el propósito, traspusieron el río Paraná, desembarcando en Itapúa, hoy Villa Encarnación, erigida en Villa en 8 de abril de 1843, de donde marcharon por tierra hasta el "lugar designado con anterioridad para su ubicación, distante como dos leguas de la capital, en la jurisdicción del departamento de San Lorenzo del Campo Grande, sobre la orilla de un abra o cañada que, por un extremo, comunicaba con la calle pública que une dicho pueblo con el de Luque, y, por el otro, con el campo llamado Ñu Guazu (Campo Grande). El número aproximado de personas que atravieza era de ochenta, entre adultos y menores. Artigas y sus dos asistentes fueron conducidos a la Asunción, custodiados por un oficial y 20 húsares, llegando después de obscurecer, conforme lo dispuso el dictador.

 

 

Yo el Supremo, Augusto Roa Bastos, Buenos Aires 1974

(Cartas del general Artigas a El Supremo, pidiendo asilo. Sobre. 1820.)

 

"Desengañado de las defecciones e ingratitudes de que he sido víctima, le suplico siquiera un monte donde vivir Así tendré el lauro de haber sabido elegir por mi seguro asilo la mejor y más buena parte de este Continente, la Primera República del Sur el Paraguay. Idéntica ambición a la suya, Excmo. Señor; la de forjar la independencia de mi país fue la causa que me llevó a rebelarme, a sostener cruentas luchas contra el poder español; luego contra portugueses y porteños que pretendían esclavizarnos de manera aún más inicua. Batallar sin tregua que ha insumido tantos años de penurias y sacrificios. Con todo, habría continuado defendiendo mis patrióticos propósitos si el germen de la anarquía no hubiera penetrado en la gente que obedecía mis órdenes. Me traicionaron porque no quise vender el rico patrimonio de mis paysanos al precio de la necesidad.»

 

Placa recordatoria en Candelaria Misiones, Argentina por el cruce a Itapúa, Villa Encarnacion , al otro lado del Paraná el 5 de setiembre de 1820

(Recomendamos abrir los planos en una nueva ventana para visibilizar mejor. )

1827

1873
1897
1888
1873
1873
1871
1871
1862

1861

-Con libertad, no ofendo ni temo-

Artigas

domingo, 30 de agosto de 2020

5 DE SEPTIEMBRE, BICENTENARIO DEL INGRESO DE ARTIGAS AL PARAGUAY

ESTE SÁBADO 5 SEGUI LA JORNADA EN DIRECTO DESDE AQUI

https://www.facebook.com/groups/3millonespy






 

Artigas es ley en la provincia de Misiones, Argentina

 

La Cámara de Representantes de la provincia de Misiones sancionó la Ley VI – N° 244, que establece al mes de septiembre de cada año como el “mes de Artigas en Misiones”, en reconocimiento y homenaje a José Gervasio Artigas, Protector de los Pueblos Libres. Esta normativa invita al Ejecutivo Provincial a “promover y realizar actividades especiales tendientes a difundir, destacar, rememorar y acercar la figura de José Gervasio Artigas y su legado a la sociedad”.

La ley fue presentada por el diputado Hugo Passalacqua y fue acompañada por la totalidad de los legisladores presentes. El próximo 5 de septiembre se cumple el bicentenario del exilio de Artigas, quién cruzó al Paraguay por Candelaria, luego de pasar en Santa Ana, Misiones, sus últimos momentos en el territorio de lo que fuera la Liga de los Pueblos Libres, el espacio alternativo al de Buenos Aires para encauzar al proceso revolucionario e independentista.

Artigas es, además, el padre adoptivo del prócer misionero, el Comandante General y General post mortem Andrés Guacurarí y Artigas, quien gobernó esta provincia entre 1815 y 1819, cuando fue capturado por los luso-brasileños. Desde su condición de Protector de la Liga, Artigas fue el principal defensor del derecho de los guaraní-misioneros de la época, para gobernarse a sí mismos en igualdad de condiciones al del resto de los integrantes de la unión de provincias conformadas por Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos y la Banda Oriental, el actual Uruguay.

El artículo 3° de ley del “mes de Artigas” dispone que “durante el mes de septiembre de cada año, toda la documentación oficial de la Administración Pública Provincial, centralizada y descentralizada, así como en los entes autárquicos y descentralizados dependientes de ésta, deben llevar la leyenda: “Septiembre, Mes de Artigas”. Asimismo, el 4° crea la “Comisión Artiguiana de Misiones”, la que será el órgano encargado del desarrollo y coordinación de acciones necesarias para el cumplimiento efectivo de la presente ley”.

José Artigas nació en Montevideo, el 19 de junio de 1764, en el seno de una familia acaudalada. Desde joven se dedicó a las tareas rurales y luego ingresó en el regimiento de Blandengues. Es probable que en algún momento de finales del siglo XIX haya conocido a Andresito, a quién formó políticamente y le permitió el uso de su apellido. Al producirse la revolución de 1810, Artigas surgió como el líder y principal referente de la población oriental, en especial de la campaña, integrada por sectores populares como pardos, morenos, zambos, originarios y criollos.

En 1811 encabezó el “éxodo oriental” que lo trajo hasta la costa occidental del río Uruguay, a donde arribó con el cargo de gobernador de Misiones, que por entonces apenas se constituía con los pueblos de Santo Tomé, Yapeyú y La Cruz. Este vínculo con los pueblos misioneros lo puso en contacto con los guaraníes, los que rápidamente adhirieron a su programa federal. En 1815, como paso previo para formalizar la Liga de los Pueblos Libres, Artigas designó a Guacurarí Comandante de Misiones, con el que articuló una alianza que fue vital para el sostenimiento del proyecto artiguista hasta comienzos de 1820.

Artigas fue derrotado por los portugueses en la batalla de Tacuarembó, el 20 de febrero de 1820. A partir de allí, inició un dramático repliegue que lo condujo hasta Misiones, en donde pasó, el 4 de septiembre de ese año, su última noche en el suelo de los Pueblos Libres.

 Fuente, gentileza: Pablo Camogli

http://www.misionestienehistoria.com.ar/artigas-es-ley-en-misiones

jueves, 27 de agosto de 2020

La convención preliminar de Paz del 27 de agosto de 1828

 


  Queridos amigos lectores, nos encontramos a 193 años de la conocida Convención "preliminar" de paz,  "conocida", es un decir, si bien en su mayoría las personas reconocemos y asociamos la palabra Paz a algo que sucedio antes de la Jura del treinta, pero de que se trata realmente?, el año pasado en las redes sociales encontre gente muy molesta al ver la misma imagén que públique arriba en la portada, negando el texto del mismo etc etc.,  ahí mismo percibi que este desconocimiento también hábito en mi, esto lo digo con propiedad porque si es un hecho historico y trascendental,  no lograba saber ciertamente de que se trataba, termino algun guerra o que?, no puedo recordar que formaba parte del plan educativo en mi escolaridad, como para mi en lo personal era importante,  resolvi años atrás  responder mi ignorancia investigando para fortalecer mi identidad , mi nacionalidad, la cual no elegimos al nacer y la cual luego debemos aprender y estructurarnos a los valores del amor a la patria y sus virtudes.

Este artículo, tampoco pretende ser un generador, motivador de opiniones, debates y posturas,  ni discutir, ni defender ningun pensamiento-ideario. La realización u intencionalidad del mismo es solo a modo de cubrir ese pedacito educacional que esta a mi entender, faltando.

Dejo a sus criterios el diálogo interno o no.

 Entendiendo esto, y estas omisiones, quiero decir que los materiales que comparto aqúi, se entiende son parte de procesos historicos en este caso son un compendio de fuentes reales y fáciles de buscar, o sea fundamentados, no son basados ni modificados, con el agregado de las publicaciones de la prensa Brasileña de la época, lo cual cual talvés hace llamativo o inédito para muchos-as esta otra mirada.

Manos a la obra, para comenzar, debo citar un documento del gestor de la mejor maniobra patriótica, don José Gervasio Artigas. El mismo se encuentra en los archivos Artigas y es respuesta al congreso de Túcuman. Con certeza, refriendosé no al 1813, si no al congreso de la China o de Oriente en Junio de 1815. El mismo es dirigido desde Purificación el 24 de Julio de 1816.

1816

1825

Declaratoria de Independencia - Piedra Alta, Florida, 25 de Agosto de 1825

(Imagén: Publicación del Periodico El Negro Timoteo del año 1898, realizada por Orestes)

 En la sesión del 25, fueron aprobadas tres Leyes Fundamentales: la Ley de Independencia, en dos partes bien delimitadas: en la primera, la Sala de Representantes declaraba la nulidad de «los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos orientales» mediante la violencia; y en la segunda, que, a consecuencia de lo antedicho, la Provincia Oriental estaba en condiciones de reasumir plenamente sus derechos y libertades, declarándose por consiguiente “de hecho y de derecho» libre e independiente de Portugal, Brasil o cualquier otro poder del universo, reservándose - para sí la decisión de adoptar las formas que en uso de su soberanía estime convenientes;
la de Unión, que declaraba la unión de la Provincia Oriental a las Provincias del Río de la Plata, Es decir, a la Argentina “ por ser la voluntad libremente manifiesta de los pueblos que la componen”; y la del Pabellón, que ordenada el uso del pabellón tricolor, hasta tanto no se produjese la unión con las Provincias Unidas. La independencia del Uruguay quedaría definitivamente sellada el 4 de octubre del mismo año cuando, en Montevideo, las naciones firmantes canjearon las ratificaciones del tratado. La Convención Preliminar de Paz fue el resultado de reuniones que celebraron representantes de las naciones firmantes desde el 11 de agosto, con la mediación de Gran Bretaña. 

1827

Dentro del proceso independendentista , un hecho poco conocido es la convención de este año, 1827.

Comparto la página donde se encuentra para lectura 

https://es.wikisource.org/wiki/Convenci%C3%B3n_Preliminar_de_Paz_(1827)

Esta Convención Preliminar de Paz fue rechazada por el Congreso General Constituyente de la República Argentina y por el Presidente de la República Argentina, D. Bernardino Rivadavia, con fecha 25 de junio de 1827.

El jornal do Commercio, principal periodico brasileño, el 15 de octubre presentaba el siguiente artículo al respecto del "Dictador Lavalleja"


 1828

Jornal do Commercio respecto a cartas de Julio del mismo año. (la previa)


Llegamos a la fecha de la Convención, comparto el acceso a la página donde se encuentran los artículos de la misma en español, y debajo, la publicación oficial en el Jornal do Commercio en el mes de Octubre

Español: https://es.wikisource.org/wiki/Convenci%C3%B3n_Preliminar_de_Paz

 


Ls primeras repercusiones 

CARTA DE PONSONBY A LAVALLEJA Y SU RESPUESTA 

Excelentísimo General don Juan Antonio Lavalleja. Río de Janeiro, 31 de Agosto de 1828. Creo oportuno poner en conocimiento de V. E. el hecho de que ha sido firmada por los Plenipotenciarios de su Majestad Imperial y los del Gobierno de la República Argentina, una Convención preliminar y cesación de hostilidades, cuyo documento se envía a Buenos Aires por el mismo buque que conduce esta carta a V. E. 
No dudo que el Gobierno Republicano creerá oportuno dar su pronta ratificación a la Convención, porque lo considero evidentemente e innegable un arreglo en el más alto grado honorable y ventajoso para la República, poseyendo además la propiedad muy valiosa de ser también honorable y útil a S. M. Yo me congratulo de que V. E. se halla bien impuesto de mi conducta política, y de los sentimientos porque ha sido dirigida desde que tuve el honor de ser Ministro de Su Majestad Británica en Sur América, y tengo la seguridad de que Vuestra Excelencia dará crédito a lo que he dicho antes hablando en términos generales de la naturaleza de la Convención, en cuyos detalles no entraré, por cuanto, darlos a V. E, será la feliz prerrogativa del Gobierno de la República, haciendo sin embargo mención de uno o dos puntos. 

La Independencia Absoluta del País nativo de V. E. es reconocida y el establecimiento de su Gobierno y constitución, dejado absolutamente en manos de su mismo Pueblo. A la República no se le exige ningún sacrificio, ni ninguna concesión. 
Toda la Convención se halla fundada sobre el principio de una pacificación sincera, y los arreglos que se han adoptado para llevarla inmediatamente a efecto, son sólo los que han parecido necesarios a asegurar su justo y amigable cumplimiento. A uno de estos arreglos deseo llamar la atención particular de V. E. Es aquel que establece la inmediata desocupación de las Misiones por las tropas (ya sea bajo el mando del General López o del General don Fructuoso Rivera, o de cualquiera otra Comandante), que ahora ocupan militarmente esa Provincia. Puedo informar a V. E. que si este punto no hubiese sido concedido por los Plenipotenciarios Republicanos, la Paz no hubiera podido jamás realizarse: Que yo como Ministro Mediador lo aconsejé del modo más enérgico a los Ministros Argentinos y añadiré que si no se hubiera convenido por ellos, las esperanzas de la Paz, y la cierta y segura Independencia del País de V. E. hubiesen sido sacrificadas por una negativa, Inglaterra habría cesado de ser el mismo amigo que la República Argentina siempre ha encontrado en esa Nación. 
Considero la evacuación de las Misiones ser en sí misma muy ventajosa para la República, y particularmente para la Banda Oriental. 
Si a las tropas de López o Rivera se les permite ocuparlas, tendrán el poder (y quizá la intención) de desbaratar las medidas adoptadas para el bien general. V. E. sabe con cuanta facilidad una soldadesca irregular puede cometer actos de hostilidad por los que el Gobierno tiene que ser responsable, y cuán peligroso es para la Paz que cuestiones relativas a tropelías e injurias nazcan entre dos Estados en el mismo momento del arreglo de una querella. V. E. conoce bien la naturaleza y el carácter de la fuerza que ahora ocupa las Misiones, y conoce aún más cuanto puede ser necesario a V. E. para asegurar la obediencia debida a las órdenes de una autoridad legítima y superior, tanto en lo político como en lo militar. 
Supongo que difícilmente puede creerse posible que el Gobierno de Buenos Aires retarde la ratificación de la Convención preliminar, ni que permita que alguien la retarde. 
Concluyo, por tanto, que se darán órdenes inmediatamente para la evacuación de las Misiones. 
Sobre este punto sólo tengo que repetir lo que antes he dicho, que si las Misiones no son evacuadas, todavía habría que combatir por la Independencia de la Banda Oriental. Montevideo no sería evacuada por los Brasileños, y la guerra podría durar todavía por un espacio de tiempo indefinido. 
Presumo que el Gobierno de Buenos Aires cuidará de que la Convención de Santa Fe no destruya la grande obra que ha sido ejecutada. Bien conozco la importancia real de esa Asamblea, y en común con todo el mundo rehusaré dar crédito a cualquiera que pretenda que el retardo en la ratificación o alteraciones en los artículos de los preliminares, pueda ser efectivamente interpuesto por esa Asamblea en oposición a los deseos del gobierno de Buenos Aires. Diré francamente a V. E. que en mi opinión la demora es altamente peligrosa, y las alteraciones serán fatales a la Paz. 
Concluiré, pues, con ofrecer a V. E. mi más solemne seguridad de que firmemente creo en la sinceridad del Gobierno Imperial en esta negociación y Convención y confío en su fidelidad a sus compromisos si la República obra de una vez con perfecta buena fe. Estoy cierto de que el Gobierno Imperial y sobre todo Su Majestad Imperial misma, cree y sabe que es su interés poner un término a la guerra, bajo las condiciones en que ha consentido. 
Repito que no tengo duda de su sinceridad y V. E. debe advertir en el inmediato levantamiento del bloqueo del Río de la Plata (por cuyo acto Su Majestad Imperial se priva en el acto de su arma más poderosa), un testimonio insospechable de que desea hacer la Paz con sinceridad y honor. V. E. tiene en los negocios de su país esa gran influencia que necesariamente pertenece a los grandes servicios y a una habilidad reconocida. 
Sé que V. E. debe conocer el mérito y beneficios resultantes a su país del Tratado; su influencia será puesta en acción con la prudencia y energía que también le pertenecen, si fuese necesario; y como V. E. ha roto las cadenas de su País, debe vigilar cuidadosamente sobre su libertad naciente. 
Tengo el honor de asegurar a V. E. de mi alta consideración y aprecio. 
Ponsonby. 


Por su parte, el Gobernador Oriental contestó en la siguiente forma: 

Cuartel General en Cerro Largo. 
Septiembre 20 de 1828. 

Mi Lord: Con mucho placer he recibido la honorable carta de V. E. de fecha 31 del pasado, cuyo contenido me instruye de la Convención preliminar y cesación de hostilidades que ha sido firmada por los Plenipotenciarios de la República Argentina y los de Su Majestad Imperial, cuyos documentos, según me lo comunica V. E., se dirigen al Gobierno Republicano en el mismo buque que ha conducido la distinguida nota de V. E., para que sean ratificados. Sin embargo que V. E. tiene la bondad de instruirme de los principales artículos de aquel documento, espero por instantes que ese Gobierno me comunique el todo de ellos; y estoy firmemente persuadido que obrará gustoso el reconocimiento de un Tratado preliminar que, haciendo honor a la República, obvie también la continuación de la guerra en que se halla empeñada, por sostener nuestros más sagrados derechos. La Nación Argentina y a la vez el Pueblo Oriental, serán siempre muy gratos a los buenos oficios que V. E. ha prodigado en representación de su Gobierno, para mediar en este interesante negocio y desde ahora me felicito en que tendrá un puntual cumplimiento, pues no debe hallarse un motivo que lo impida, cuanto ha prestado su intervención el Excmo. Señor Ministro de Su Majestad Británica, a cuyo Señor, el Gobierno Republicano, por diferentes motivos, unirá con el mayor reconocimiento por su antigua amistad. 
En cuanto a la desocupación de los Pueblos de las Misiones, soy de opinión que el Gobierno de la República no trepidará en comunicar terminantes órdenes para que se verifique, mayormente cuando su negativa envuelve el que no pueda ajustarse la Paz, como V. E. lo indica. Yo siento no poder dar a V. E. una contestación afirmativa sobre este particular, puesto que como digo a V. E., aun no he recibido la notificación que espero me comunique el Gobierno, sobre el asunto de que se versa. Sin embargo, por mi opinión particular, creo que todo se allanará y S. E. será recompensado en sus servicios por el bien de la República, por medio de un reconocimiento general de los preliminares que se remitieron al Gobierno para su aprobación. Concluyo esta comunicación con agradecer a V. E. del modo más elevado sus saludables insinuaciones, excitando mi actividad, opinión y empeño para velar sobre la conservación de la libertad naciente del País, y puedo asegurar a V. E. que seré tan infatigable en estos principios como ardoroso en el rompimiento de las cadenas que lo oprimieron anteriormente. Con estos sentimientos tengo el honor de ofrecer a S. E. mi sincera amistad, aprovechando la ocasión de saludarlo con mi más alta consideración y respeto Juan 

Antonio Lavalleja.

En noviembre de 1828 El Jornal do commercio publicaba acerca del estado de ánimo de Lavalleja


1850

De yapa agrego un memorandúm publicado en la prensa Brasileña al respecto de los hechos pasados nombrando a José Gervasio Artigas y  "algunos pequeños jefes sucesores"...


Con libertad, no ofendo ni temo.

         José Gervasio Artigas Arnal